23 de enero 2012 - 00:00

Un premio a la solidez

La última vez que Del Potro alcanzó esta instancia fue en el US Open 2009, que luego ganó. En 2010, había llegado a los octavos de Australia. El año último, el del regreso, lo máximo a lo que llegó fue octavos de final en Wimbledon.
La última vez que Del Potro alcanzó esta instancia fue en el US Open 2009, que luego ganó. En 2010, había llegado a los octavos de Australia. El año último, el del regreso, lo máximo a lo que llegó fue octavos de final en Wimbledon.
Al arrancar la temporada, Juan Martín Del Potro se planteó como objetivo regresar al top five. Y por cómo viene jugando en el Abierto de Australia pareciera que nada lo detendrá. En otra sólida actuación, la «Torre de Tandil» se clasificó para los cuartos de final del primer Grand Slam del año. Sin inconvenientes, le ganó al alemán Philipp Kohlschreiber, rival del equipo argentino de Copa Davis desde el 10 de febrero en la serie que «Delpo» no jugará, por 6-4, 6-2 y 6-1, en dos horas y 6 minutos. En el camino a la gloria aparece uno de los platos fuertes, esos que al pupilo de Franco Davin le servirán para ver cuán lejos está de los mejores: Roger Federer.

«El partido de hoy (por ayer) fue difícil, sobre todo al principio porque hacía mucho calor. Pero intenté concentrarme en ganar mis bolas de break y luego cerré el primer set con mi servicio. En el segundo tomé un poco de ventaja y luego mi juego fue más agresivo y con más confianza», dijo el tandilense. «Delpo» se cruzará ahora con Federer, quien superó con amplitud a la joven promesa australiana Bernard Tomic por 6-4, 6-2 y 6-2. El tandilense fue de menor a mayor en lo que va del Abierto de Australia y seguramente su ilusión también va creciendo. «Roger es el mejor tenista de la historia y por supuesto es el favorito. Me acuerdo de hace tres años (en 2009) cuando jugué en cuartos con él y sólo le gané tres juegos. Si esta vez pasa algo distinto y le gano más juegos me bastará», señaló.

Por otro lado, en dobles, Gisela Dulko y la italiana Flavia Pennetta, cuartas preclasificadas, se despidieron en los octavos de final, tras caer ante las rusas Svetlana Kuznetsova y Vera Zvonareva por 3-6, 6-3 y 7-6 (4). De este modo, la pareja ítalo-argentina no podrá revalidar la corona obtenida en 2011.