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Un regreso en la Policía Aeronáutica
Nilda Garré
El nombrado se desempeñaba hasta ahora como director de la Escuela de Defensa Nacional bajo la órbita de Arturo Puricelli.
No es un recién llegado a esa fuerza de seguridad que nació de un enojo de Néstor Kirchner cuando en 2005 la desmembró de la Fuerza Aérea, luego del hallazgo de valijas de cocaína en un vuelo de la empresa Southern Winds. Antes, la institución llevaba el nombre de Policía Aeronáutica Nacional (PAN) y era una dependencia militarizada que formaba parte del Comando de Regiones Aéreas.
Tras la reforma, el primer interventor fue Marcelo Saín, un teórico de asuntos vinculados a la seguridad, hoy diputado bonaerense por Nuevo Encuentro y candidato en las sombras al Ministerio de Defensa.
Durante la gestión de Sa-ín en la PSA, el designado Montenegro cumplió funciones de subinterventor, lo ayudó su expertise acumulada como personal civil de inteligencia (PCI) de la Fuerza Aérea. Allí cubría actividades de analista.
El contacto con la ministra de Seguridad comenzó cuando Garré fue nombrada por Néstor Kirchner en diciembre de 2005, Montenegro Jr. fue promovido a subsecretario de Defensa y más tarde a secretario de Asuntos Militares.
En enero de 2010 renunció al cargo, enemistado con Garré. Antes del alejamiento dio curso a dos notas en las que solicitaba a los jefes militares la revelación de las identidades de los agentes de Inteligencia que actuaron entre 1976 y 1983 y sus legajos. La medida sacó a la luz que un colega, funcionario de un alto cargo del ministerio, el entonces director de Inteligencia Estratégica, Carlos Aguilar, había revistado como agente de la Fuerza Aérea en los últimos años del Gobierno militar de facto.
Las intrigas de pasillo dicen que nunca se llevó bien con el general César Milani, subjefe del Ejército y jefe de Inteligencia del arma, promotor de la iniciativa de blanquear a los agentes en contribución a la transparencia demandada por organismos de derechos humanos.
E. A.


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