Iñaki Urdangarin, duque de Palma y esposo de la infanta Cristina, hija del rey Juan Carlos, fue apartado el 12 de diciembre de los actos oficiales de la familia real en medio de un escándalo por presunto desvío de fondos públicos.
El propio monarca fundamentó esa decisión al hablar de un «comportamiento no ejemplar» de su yerno.
Urdangarin, de 43 años y excampeón olímpico de handball, es investigado por su condición de presidente de la Fundación Nóos, una entidad sin fines de lucro que habría recibido altas sumas de dinero público y las habría desviado de forma fraudulenta.
La investigación apunta al período 2004-2006, cuando Nóos cobró 2,3 millones de euros por organizar un congreso sobre el turismo y el deporte en las Islas Baleares en 2005 y 2006.
Diego Torres, un exsocio de Urdangarin, ya fue procesado y el duque de Palma debería serlo también próximamente.
Conminado por el propio monarca en 2006 a abandonar la presidencia de Nóos, el esposo de la infanta aceptó un puesto en la empresa Telefónica, que lo trasladó a Washington en 2009, donde vive con su familia.
Según una encuesta reciente, un 13% de los españoles asegura que su opinión sobre la Corona empeoró en los últimos tiempos, aunque el 81,3% reconoce el «papel fundamental» del rey.
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