- ámbito
- Edición Impresa
Un vendedor ambulante fue el héroe del día
Un Nissan Pathfinder de cristales polarizados y placa de Connecticut -al norte de Nueva York- se encontraba hacia las 18.30 estacionado cerca de las intersecciones de la calle 45, la Séptima avenida y Broadway, al lado de una sucursal del Bank of America.
Tras ver que salía humo de una camioneta Nissan Pathfinder, el vendedor ambulante avisó a un policía a caballo.
Cuando el primer indicio se transformó en firme sospecha, la Policía acordonó de inmediato la zona, locales comerciales cerraron sus puertas y se cancelaron algunas obras de teatro.
Nadie podía salir del gran hotel Marquis, mientras el robot de las fuerzas antiexplosivos hacía su trabajo por control remoto. Times Square entró en shock y el tumulto de los curiosos dio paso, con el avance de la noche, a un corazón de la ciudad casi fantasma, irreconocible.
El Nissan fue trasladado a otro lugar para ser inspeccionado, y tras ocho horas de bloqueo, volvió a ser permitida la circulación por Times Square.
«¡Si ves algo, decí algo!», es una frase que a diario resuena decenas de veces entre los neoyorquinos y que el sábado surtió efecto. Tras una tensa jornada, Barack Obama elogió al «bravo ciudadano que dio la alarma en Times Square». El presidente estadounidense celebró en el mismo comunicado «la rápida intervención» y el «excelente trabajo» del Departamento de Policía de Nueva York (NYPD).
Nadie podía abstraerse ayer del convencimiento de que Nueva York sigue siendo un blanco terrorista. Desde 2001, las constantes advertencias sonoras y gráficas, que llegan a volverse irritantes en trenes, subtes, colectivos, micros y centros comerciales, se complementan con la presencia de policías en todos los lugares públicos.
Agencias DPA, AFP y ANSA


Dejá tu comentario