Nada varió en el escenario, al llegar la última rueda de la semana. Solamente los matices, según los mercados, y donde se produjo una dispersión general, sin seguir puntillosamente al líder, como suele suceder. Así, tuvimos al unísono al Dow Jones con otra defección, que le costó el 0,8% -ratios que siguieron viniendo en contra-, alguna inyección de mejor ánimo en Europa (por más que todos intuyen que lo de Grecia es solamente una aspirina para un mal mayor). El índice de Shanghái que arrancó la fecha colocando el 0,85% de aumento, después el Bovespa con casi un 0,3% positivo y, de última, el Merval local que alcanzó a cerrar con casi el medio por ciento positivo.
Sin que sus diferentes ratios se llevaran de acuerdo -como el de «diferencias» entre especies, con «26» papeles con alzas, contra «44» en baja- y un rol esencial a través de la acción principal del ponderado -Grupo Galicia- quien, sugestivamente, desarrolló una evolución muy alejada del resto hasta ganar el 3,4% en la última fecha. Dotando a las líderes de «nafta especial», para poder mostrar un indicador favorable.
En volumen rutinario, con $ 46 millones efectivos, el desarrollo estuvo bien lubricado, ante las escasas órdenes que se giran. Un nivel mínimo en los 3.133 puntos, con máximo de 3.172 y un cierre de en los 3.164, mirando con temores la cercanía de la frontera inferior.
La semana: el recuento semanal ubicó al Merval local, nuevamente como el más perjudicado, superando el 3% la pérdida acumulada en el período. San Pablo, subió el 1,52%, con Dow Jones cayendo el 2,33%.
La Bolsa, bajo la frazada.
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