1 de julio 2015 - 00:00

Una admirable novela lírica que pone foco en la literatura

Una admirable novela lírica que pone foco en la literatura
John Banville, "Eclipse". (Bs. As., Alfaguara, 2015, 242 págs.)

Conviene tener un lápiz a mano si se comienza a leer esta novela, es posible que a cada rato se tengan ganas de subrayar frases, recuadrar párrafos, marcar páginas. Es una novela que no es exactamente una típica novela, sino algo así como un novelado poema en prosa. La historia que se cuenta en "Eclipse" es pequeña y sin embargo con su trama de digresiones, asociaciones, recuerdos, que parecen insignificantes pero capturan la identificación del que lee, no para de crecer más allá del libro que se tiene en las manos.

Cuenta la historia de Alexander Cleave, un consagrado actor de teatro clásico (de esos tan buenos que no les es dada la popularidad que otorga el cine o la televisión) que un día vive una crisis en una representación, enmudece, sufre un inesperado pánico escénico. Tiene 50 años y considera que debe tomarse un respiro, que acaso sea por la vida que le resta. Decide abandonar su carrera, a su esposa Lydia - Leah, dejar atrás su vida habitual para irse a vivir durante el tiempo que sea en el abandonado hogar de su infancia en la costa, junto al mar. Esa casa es cuidada por Quirke, un hombre "un poco mayor para seguir siendo el recadero de un abogado", y donde sin pedírselo a nadie ha dado hospedaje a Lily, una adolescente de 17 años, según dice, que se dedicaría a la limpieza del lugar. Hay para Alexander otros habitantes, un par de fantasmas, seres que cree ver, que acaso vienen de su pasado, y unos que vienen del futuro, que provienen acaso de su profesional y problemática hija Catherine, a la que decidieron llamar Cassandra, Cass, que será la dueña del eclipse interior del protagonista, aquella que precipita la historia en una trágica belleza.

El eclipse es la inminencia de un gran acontecimiento. Y para Alex es un drama que trastoca la vida. De pronto siente que está como aquellos que "esperan una señal, una luz en el cielo, una oscuridad, incluso, que les indique que las cosas siguen un plan, que no todo es fruto de la ciega casualidad". Banville utiliza la frase insuflada de poesía ("la frase es el mayor invento de la civilización humana" suele decir citando a James Joyce), los detalles que parecen insustanciales, el deslizarse por un río de espléndidas imágenes, para dar a conocer el íntimo infierno en que se debate con pasmosa frialdad ese actor que dejó de ser actor para ser espectador de su vida pasada, presente, futura, en vaivenes superpuestos, reiterados, desordenados como la vida misma.

Con "Eclipse", John Banville -el mejor narrador actual de esa Irlanda, cuna de grandes escritores, "el autor más elegante e inteligente del idioma inglés", según George Steiner, el ganador del Brooker, el Premio Príncipe de Asturias de las Letras, el firme candidato al Premio Nobel- inicia en 2000 la aventura de descifrar lo intrínseco y recóndito del actor Alexander Cleave, que le permite rastrear "la naturaleza ilusiva e inestable de la identidad", que lo llevará a escribir como una informal continuación las novelas "Imposturas" (2003) y "Antigua luz" (2012), que son abordajes distintos, perspectivas diversas de un mismo sujeto, tramas que cercan a Alexander Cleave desde distintas historias. Esos libros, que habían aparecido hasta ahora en forma desordenada, y en dos editoriales distintas, comienzan a poder leerse en la forma en que fueron publicados, aunque cada uno sea una unidad cerrada, valga por sí mismo.

En "Eclipse" está el Banville considerado "un escritor para escritores", el dedicado a ofrecer el placer estético de la lectura, el del goce del estilo, el de la ambigüedad moral, el del soliloquio andante en el teatro de la memoria, el que abre las compuertas de la irrefrenable meditación de un artista. De ese lugar selectivo Banville supo alejarse con las novelas "El mar" (ganador del Booker, con la que "Eclipse" tiene numerosos lazos narrativos), "El intocable", y sobre todo los thrillers escritos con el seudónimo de Benjamin Black. Banville, que prefirió viajar por el mundo como empleado de una compañía aérea a seguir estudios universitarios, que continuó siendo periodista mientras comenzada a publicar sus libros, lleva ofrecidas hasta ahora 16 novelas (donde está "Trilogía de las revoluciones" sobre científicos) que lo han colocado a la cabeza de la narrativa contemporánea, 7 policiales, 6 obras de teatro, 5 guiones de películas, un ensayo turístico sobre Praga, innumerables críticas literarias en The New York Review of Books. "Eclipse" es una "novela lírica" que redescubre la literatura.

Máximo Soto

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