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Una derrota que no le dolió
Ortiz le puntea la pelota a Lorenzetti. Lanús hizo un planteo cauteloso para cuidar el resultado de ida y le salió bien pese a perder.
En el comienzo del cotejo, el local intentó tomar la iniciativa y mediante la superpoblación de la mitad de la cancha, pero sin profundidad en ataque. Lanús basó su juego en la tranquilidad de la diferencia que sacó en el partido inicial y esperó a su rival sin tirarse demasiado atrás. La ocasión más clara de los chilenos se dio sobre el final de la primera etapa, tras un centro de Roberto Cereceda para el cabezazo de Gustavo Lorenzetti, que tapó Agustín Marchesín.
En el segundo tiempo, Lanús se afirmó en el campo con su segura línea de cuatro y el cuadrado que formó en el medio con Víctor Ayala, Jorge Ortiz, Leandro Somoza y Nicolás Pasquini. Parecía que el conjunto argentino tenía todo controlado cuando Aránguiz, tras varios rebotes, definió y puso a su equipo en ventaja.
Pero la "U" careció de claridad para marcar más goles que lo acercaran a la clasificación y encima se encontró con la figura del arquero de Lanús, que fue el punto más alto de su equipo. Pese a la mezquindad del equipo dirigido por Guillermo Barros Schelotto tuvo el empate en los pies de Jorge Pereyra Díaz, tras buen contraataque, pero Marín evitó la caída de su arco con una evidente falta al exdelantero de Ferro, que era penal y roja para el guardavalla chileno.
El final llegó con la impotencia chilena y un Lanús que abrochó su pasaporte a cuartos con la ventaja que le dio haber goleado en el partido de ida.


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