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Una economía fría que atrae cada vez menos inmigrantes
Una patrulla transita junto al inmenso muro que separa la localidad de Naco, Arizona, de territorio mexicano.
En lo que va del año fiscal 2010-2011, que termina el 30 de septiembre, fueron detenidos en la frontera sur 447.731 inmigrantes, una cifra que supone un número significativamente menor que el promedio de cerca de un millón de arrestos anuales de las décadas de los 80 y 90.
Según el comisionado de Aduanas y Protección Fronteriza, Alan Bersin, la recesión jugó un papel en esta reducción, pero incluso durante un período de crecimiento, de 2000 a 2008, se dio una baja en las detenciones, lo que atribuyó a la transformación de la Patrulla Fronteriza.
Cifras de la Patrulla Fronteriza revelaron que durante la década pasada los arrestos de inmigrantes indocumentados disminuyeron entre 1999 y 2003, cuando pasaron de 1.537.000 a 905.065 personas, para subir a 1.139.282 en 2004, permanecer casi al mismo nivel en 2005 y 2006 y luego bajar en forma continua hasta este año.
La mayoría de las detenciones siguen siendo de mexicanos, que en lo que va de este año fueron 396.819, un gran contraste con los 1.504.555 detenidos en 1999 y los 1.085.006 en 2004.
Para obtener una perspectiva sobre la reducción en estos números, el año que presentó un número menor de arrestos que el presente fue 1973, cuando solamente 441.066 inmigrantes fueron detenidos en el sur.
No es sino hasta 1983 cuando se presenta un importante incremento en el número de arrestos en la frontera con México, alcanzando más de un millón por primera vez, mientras que los números se redujeron en forma significativa durante los últimos dos años, pues en 2009 sólo 540.865 inmigrantes fueron arrestados en este sector.
Si bien en la década del 90 se estimaba que por cada indocumentado detenido otros dos lograban burlar la Patrulla Fronteriza, ahora gracias a la vigilancia aérea, el mayor número de agentes y los avances tecnológicos, se calcula que en los sectores de El Paso, Yuma y San Diego cerca del 90% de quienes cruzan sin autorización son capturados.
En opinión de expertos, el discurso que consideraba a la frontera sur como «fuera de control» se intensificó en la década del 90, lo que creó las condiciones para construir el muro fronterizo triple en la frontera entre Tijuana y San Diego, que actualmente empuja los flujos migratorios hacia Arizona.
El académico Joseph Nevins, autor del libro «Operación Guardián», sostiene que el sentimiento antiinmigrante se cristalizó en términos de políticas públicas en 1994, cuando la administración Bill Clinton implementó la «Operación Guardián» en California, erigiendo nuevas barreras físicas y legales contra inmigrantes.
Como consecuencia de la «Operación Guardián», el número de agentes de la Patrulla Fronteriza en San Diego creció de 4.200 en 1994 a 9.212 en 2000, lo que obligó a los inmigrantes indocumentados a concentrar sus intentos de cruce fronterizo en el desierto de Arizona.
En 1986 se dieron 629.656 arrestos de inmigrantes en San Diego, frente a 71.675 en Tucson, mientras que en este año fiscal se registraron 212.202 arrestos en Tucson frente a 68.565 en San Diego.
El activista Pedro Ríos, del Comité de Servicio de Amigos Americanos en San Diego, dijo que si bien es cierto que la crisis económica frenó la inmigración, lo que no se redujo es el número de personas muertas tratando de cruzar.
«La presencia de agentes hace que el flujo se vaya a zonas más peligrosas y que dure más tiempo; se encontraron cuerpos hasta 75 millas al norte de la frontera. Tenemos a cerca de 6.000 personas muertas desde 1994», señaló Ríos.
«La frontera, como lo muestran los bajos números de detenciones de inmigrantes, no necesita militarizarse más. Es lamentable que siga existiendo un discurso que diga que antes de emprender una reforma migratoria, la frontera deba estar resguardada, cuando ahora lo está», finalizó Ríos.
Agencia EFE


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