20 de octubre 2010 - 00:00

Una encuesta despega a Dilma de Serra y desata furia en la oposición

Dilma Rousseff besa al ex ministro de Justicia Márcio Thomaz Bastos durante un encuentro con un grupo de intelectuales, juristas y artistas que decidieron apoyarla en la carrera presidencial.
Dilma Rousseff besa al ex ministro de Justicia Márcio Thomaz Bastos durante un encuentro con un grupo de intelectuales, juristas y artistas que decidieron apoyarla en la carrera presidencial.
Brasilia - Una nueva encuesta de intención de voto volvió a ubicar a la oficialista Dilma Rousseff como amplia favorita para el balotaje presidencial del domingo 31, al estirar su ventaja a 12 puntos porcentuales. El dato provocó la ira de la oposición socialdemócrata, que calificó el sondeo como «sinvergüenza» por, supuestamente, pretender orientar el voto de los indecisos.

Según un sondeo de la firma Vox Populi, si los comicios fueran ahora la candidata del Partido de los Trabajadores (PT) sería elegida presidenta con un 51% de los votos, contra el 39% que obtendría el postulante del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), José Serra.

La encuesta situó la tasa de electores indecisos en un 4% y dijo que quienes manifestaron su intención de votar en blanco representan el 6% del padrón electoral. Así, apuntó que al excluir los votos en blanco y nulos, que se descartan en el escrutinio oficial, Rousseff escalaría al 57%, mientras que Serra llegaría al 43%.

El sondeo ratifica el resultado de la primera vuelta del domingo 3, cuando la candidata del PT ganó con el 46,9%, 14 puntos por encima de Serra, que alcanzó a un 32,6%. La ventaja a favor de la oficialista ha oscilado en las demás encuestas para el balotaje entre 4 y 8 puntos porcentuales.

Para remontar la cuesta, el candidato del PSDB se ha esforzado en las últimas dos semanas por acercarse a los verdes, cuya candidata presidencial, Marina Silva, quedó tercera en la primera vuelta, con un 19,6%.

Neutralidad

El pasado sábado, el PV decidió mantenerse neutral de cara a la segunda vuelta y liberó a sus dirigentes para apoyar a Rousseff o a Serra, mientras que Silva optó por desmarcarse de ambos.

Tras ese anuncio de neutralidad, Serra logró el respaldo de dos de los fundadores del PV, Fernando Gabeira y Fabio Feldman, quienes el pasado día 3 fueron derrotados como candidatos a gobernadores de Río de Janeiro y de San Pablo, respectivamente.

Rousseff, por su parte, se presentó el lunes a la noche junto a decenas de intelectuales, entre quienes estaban el teólogo Leonardo Boff, entusiasta partidario de Silva y de los verdes en la campaña para la primera vuelta, y Gilberto Gil, ex ministro de Luiz Inácio Lula da Silva.

Las conclusiones de Vox Populi encendieron la indignación en el PSDB, que no puede descuidar ningún detalle. El presidente de esa agrupación, el senador Sergio Guerra, señaló: «No podemos aceptar que una institución aparentemente neutra, en verdad, haga campaña y promueva un fraude contra la opinión pública. Instituciones de ese tipo deben ser observadas y fiscalizadas».

Error

Durante una conferencia de prensa convocada en San Pablo, el legislador calificó el sondeo como una «encuesta sinvergüenza» y aseguró que la institución responsable de su elaboración promueve una «acción poderosa, de conspiración», para interferir en la intención de los 135 millones de electores. El político recordó que el instituto «erró» en las encuestas antes de la primera vuelta, cuando vaticinaba una victoria de Rousseff con mayoría absoluta. Cabe recordar que el resto de las grandes firmas encuestadora brasileñas incurrió en el mismo error.

El senador, con todo, descartó entablar una demanda judicial contra Vox Populi y enfatizó: «No es Marcos Coimbra (presidente de la encuestadora) el que va a elegir al presidente de la república; él no es el pueblo».

Agencias EFE, AFP y ANSA

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