22 de abril 2016 - 00:00

Una encuesta revela un alarmante descrédito de la democracia en Brasil

Carteles pidiendo un golpe militar suelen verse en las manifestaciones contra el Gobierno de Brasil. Es la expresión de un malestar creciente con la democracia, indican estudios.
Carteles pidiendo un golpe militar suelen verse en las manifestaciones contra el Gobierno de Brasil. Es la expresión de un malestar creciente con la democracia, indican estudios.
 San Pablo - El 49% de los brasileños dice estar "nada satisfecho" con la democracia en el país, reveló un estudio del Instituto Brasileño de Opinión Pública y Estadística (IBOPE).

Se trata del nivel más alto de insatisfacción desde 2008, cuando la cuestión se empezó a medir, señaló el inquietante estudio divulgado por el portal del diario O Estado de Sao Paulo.

Los que dicen estar "poco satisfechos" suman el 34%, mientras que los "satisfechos" son el 14% y los "muy satisfechos" el 2%.

En 2010, los "nada satisfechos" eran el 13%, y en 2014, el 22%, reveló la encuesta, realizada entre el 14 y el 18 de abril. El 49% registrado esta vez expone los efectos de los repetidos escándalos de corrupción y la crisis institucional en la que está inmerso el país.

Asimismo, sólo el 40% de los encuestados dijo concordar con la frase "la democracia es preferible a cualquier otra forma de gobierno". Acordaban con esa afirmación el 55% de los brasileños en 2009 y el 46% en 2014. Mientras, al 34% le "da lo mismo si un régimen es democrático o no".

Sin embargo, cayó del 20% de 2014 al 15% en la actualidad el porcentaje de personas que coinciden con la afirmación de que "en algunas circunstancias, un Gobierno autoritario puede ser preferible a uno democrático".

La encuesta sale a la luz en momentos en que el país atraviesa una grave crisis política. La presidenta Dilma Rousseff enfrenta un proceso de "impeachment" que puede desembocar en su destitución, la cual ya fue aprobada en la Cámara de Diputados y está en análisis en el Senado.

El proceso es catalogado por el Gobierno de Rousseff y su Partido de los Trabajadores (PT) como un "golpe parlamentario" puesto que rechazan que la mandataria haya violado la Ley de Responsabilidad Fiscal al practicar las maniobras contables llamadas "pedaladas fiscales", tal como aseguran los autores del pedido de destitución.

Asimismo, la democracia y la legitimidad del golpe de Estado que en 1964 dio inicio a la dictadura más larga de Sudamérica, que acabó en 1985, fue puesta sobre la mesa durante la votación del "impeachment" en la Cámara baja, durante su aprobación, el domingo.

El diputado derechista Jair Bolsonaro dedicó su voto al régimen militar y al coronel Carlos Alberto Brilhante Ustra, el único militar acusado formalmente por la Justicia por delitos de tortura (ver nota aparte).

Ustra, hoy fallecido, presidió en los 70 uno de los mayores centros de detención de presos políticos, el Doi-Codi de San Pablo, donde estuvo recluida por tres años y fue torturada durante 45 días la propia Rousseff, quien en la época integraba un grupo guerrillero que luchaba contra el régimen.

Bolsonaro ahora enfrenta un pedido de impugnación de su mandato presentado por la división de Río de Janeiro de la Orden de los Abogados de Brasil (OAB-RJ).

Agencia DPA y Ámbito Financiero