- ámbito
- Edición Impresa
Una familia cometió tres ataques suicidas en iglesias en Indonesia
El grupo, que había vuelto de áreas yihadistas en Siria, estaba compuesto por seis personas. Entre ellas, una mujer y sus dos hijas de 9 y 12 años.
Zona de guerra. Un mar de bicicletas retorcidas y quemadas apareció ayer a las puertas de una iglesia pentecostal en Sutabaya, Indonesia, tras uno de los atentados islamistas.
El Estado Islámico se atribuyó la responsabilidad de los ataques en un mensaje de su agencia de noticias Amaq.
"Este acto es bárbaro y está más allá de los límites de la humanidad", dijo el presidente Joko Widodo durante una visita al lugar de los ataques.
El portavoz de la policía de Java Oriental dijo que habían muerto al menos 13 personas y que 40 habían sido hospitalizadas, entre ellas dos miembros de la fuerza.
Las calles cercanas a las iglesias atacadas fueron bloqueadas por puestos de control y policías fuertemente armados hacían guardia mientras oficiales de la brigada antiexplosivos y forenses recorrían el área en busca de pistas.
Los ataques ocurrieron días después de que prisioneros extremistas islámicos mataran a cinco miembros de una fuerza de élite antiterrorista durante un enfrentamiento de 36 horas en una cárcel de alta seguridad en las afueras de la capital, Yakarta.
Casi el 90% de los indonesios son musulmanes, pero en el país también viven comunidades considerables de hindúes, cristianos, budistas.
En 2002 se produjo el peor atentado en la historia del país, cuando 202 personas murieron en Bali, la isla más turística del país, incluyendo a muchos extranjeros.
El ataque llevó a la policía a lanzar una vasta ofensiva contra los terroristas y debilitó las redes más peligrosas, según los expertos. Pero el EI logró volver a movilizar a sus militantes, explicaron.
| Agencias Reuters y AFP |


Dejá tu comentario