9 de octubre 2017 - 00:00

Una marea humana copó Barcelona en contra de la independencia catalana

La primera manifestación en contra de la secesión fue respaldada por el PP, PSOE y Ciudadanos. El Gobierno catalán ratificó que cumplirá con la ley que prevé la ruptura con España. Se profundiza la peor crisis política en el país en cuatro décadas.

CONTRA EL SEPARATISMO. Autodeclarados como la “mayoría silenciosa”, cientos de miles de ciudadanos mostraron su apoyo ayer a la unidad de España y pidieron “sensatez” al Gobierno catalán.
CONTRA EL SEPARATISMO. Autodeclarados como la “mayoría silenciosa”, cientos de miles de ciudadanos mostraron su apoyo ayer a la unidad de España y pidieron “sensatez” al Gobierno catalán.
Barcelona - Unas 950.000 personas, según los organizadores, protestaron ayer en Barcelona en una manifestación contra la independencia de Cataluña, en el último episodio de la peor crisis política en España en 40 años y ante la insistencia del presidente del Gobierno regional, Carles Puigdemont, de declarar la secesión.

La manifestación, a la que asistieron 350.000 personas según la policía local y 950.000 según los organizadores, concluyó con un discurso del escritor Mario Vargas Llosa en el que aseguró que "la democracia española está aquí para quedarse, y ninguna conjura independentista la destruirá". "España no va a renunciar a la libertad por una conjura golpista", insistió.

"Nosaltres també som catalans" ("nosotros también somos catalanes"), podía leerse en una de las pancartas de la protesta.

Bajo el lema "¡Basta, recuperemos la sensatez!", la marcha reunió a unos catalanes a favor de la unidad española que no suelen significarse, en contraste con las colosales manifestaciones independentistas de los últimos años.

Lo vivido ayer en Barcelona fue, como se dijo, la "salida del armario" de la "mayoría silenciosa", como se llama a los antiindependentistas que hasta ahora no se habían manifestado. Los gritos más escuchados fueron "Viva Cataluña y Viva España", mostrando banderas de España y la senyera (la oficial de Cataluña), así como "Puigdemont, a prisión".

El exministro socialista y expresidente del Parlamento Europeo, Josep Borrell, reprochó a los manifestantes que pidieran cárcel para Puigdemont: "No griten como las turbas romanas. Quien manda a la cárcel son los jueces", dijo.

Casi en simultáneo con la manifestación, la cadena catalana TV3 difundió extractos de una entrevista al líder catalán quien afirmó que Cataluña aplicará la ley que ampara una declaración de independencia si un referendo muestra una mayoría favorable.

"La declaración de independencia, que nosotros no llamamos declaración 'unilateral' de independencia, está prevista en la ley de referendo como aplicación de los resultados. Aplicaremos lo que dice la ley", aseguró. "Abrimos la puerta de la mediación, y dijimos sí a tantas opciones de mediación como nos plantearon. Pasan los días, y si el Estado español no contesta positivamente, nosotros haremos lo que hemos venido a hacer", advirtió.

Tras considerar que ganó la consulta prohibida por el Tribunal Constitucional (TC) y marcada por la represión de la Policía Nacional y la Guardia Civil españolas, Puigdemont planea declarar entre hoy y mañana la ruptura con España de la región que representa el 16% de la población y el 19% del PBI (Producto Bruto Interno) del país, y cuyos 7,5 millones de habitantes se encuentran profundamente divididos sobre la secesión, según encuestas.

En el otro lado, el Gobierno central de Mariano Rajoy se niega a dialogar mientras los independentistas no rectifiquen su intención de declarar la independencia.

El presidente del Ejecutivo, apañado por el rey Felipe VI, podría aplicar el artículo 155 de la Constitución, que permite la intervención de la autonomía regional.

Pese al auge del secesionismo en los últimos años, los independentistas no lograron la mayoría de votos en las elecciones regionales de 2015, que plantearon como un plebiscito a favor del proyecto soberanista. En el referéndum del 1 de octubre, más del 90% votó a favor de la independencia con una participación del 43% del padrón electoral.

"Tengo 67 años y es la primera vez que voy a una manifestación, pero es que veo que la situación llegó a un extremo de discriminación y no se nos oye a quienes estamos en contra", señaló Telesforo García Pérez, un jubilado de la localidad catalana Vilafranca del Penedés.

La iniciativa, convocada por la asociación Societat Civil Catalana, fue respaldada por el Partido Popular (PP) de Rajoy, el Partido Socialista y Ciudadanos, primera fuerza de oposición en la región.

El Parlamento catalán debe, según el calendario independentista, declarar la secesión a más tardar 48 horas después de que se proclamen los resultados del referéndum, algo que no aún no sucedió.

Puigdemont se dirigirá a la cámara regional, donde los secesionistas son mayoritarios, la tarde de mañana, para comentar la "situación política". De momento se ignora si ese será el momento elegido para declarar la independencia.

Agencias AFP, ANSA, DPA y Reuters

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