27 de octubre 2016 - 22:22

Una multitud y el llamado a un paro acorralan más a Maduro

Tras la suspensión del revocatorio, el antichavismo reaccionó con la “Toma de Venezuela”. Hubo 20 heridos y 80 detenidos. Tensión: la semana que viene, marchan a Miraflores.

HARTAZGO. El rechazo al Gobierno venezolano se sintió ayer en Caracas con una masiva marcha (arriba). La violación a los derechos constitucionales centró las denuncias de los manifestantes (abajo).
HARTAZGO. El rechazo al Gobierno venezolano se sintió ayer en Caracas con una masiva marcha (arriba). La violación a los derechos constitucionales centró las denuncias de los manifestantes (abajo).
 Caracas - La oposición venezolana dio ayer un ultimátum al Gobierno de Nicolás Maduro durante una multitudinaria protesta, en la que anunció que declarará al presidente "en abandono del cargo" y convocó a una huelga general para el viernes.

Al final de la denominada "Toma de Caracas", en la que participaron 1,2 millón de manifestantes según la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), los principales dirigentes opositores anunciaron su ofensiva para lograr la destitución de Maduro, tras la suspensión del referendo revocatorio la semana pasada.

Desde la tribuna, el presidente de la Asamblea Nacional (AN), de mayoría opositora, Henry Ramos Allup, dijo que el mandatario chavista será declarado en "abandono del cargo" por el parlamento, lo que le será "notificado" en la que espera sea una nueva manifestación multitudinaria hacia el Palacio de Miraflores (sede del Gobierno) el 3 de noviembre.

"Hemos comenzado un proceso para declarar la responsabilidad política de ese vago que tenemos en Miraflores", dijo Ramos Allup, al explicar que la figura del "abandono del cargo" está contemplada en la Constitución cuando el presidente deja de cumplir sus deberes. El martes, la AN votó el inicio de un juicio político contra el mandatario, un proceso que seguramente naufragará ya que no está estipulado en la Carta Magna, señalaron analistas.

Al tomar la palabra, el secretario de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, convocó a una huelga general de 12 horas el próximo viernes.

En medio de una crispación creciente, el líder de la oposición moderada y excandidato presidencial, Henrique Capriles, exigió a Maduro "ordenar" al poder electoral reactivar el proceso del revocatorio.

"Hoy le estamos dando un plazo al Gobierno. Yo le digo al cobarde que está en Miraflores que el 3 de noviembre todo el pueblo venezolano se viene para Caracas porque vamos pa' Miraflores", advirtió.

En abril de 2002, una masiva protesta antigubernamental que llegó hasta el Palacio de Miraflores, en el centro de Caracas, devino en un breve golpe de Estado contra el entonces presidente Hugo Chávez dejando, además, decenas de fallecidos.

La suspensión del revocatorio enterró la posibilidad de que se dé antes del 10 de enero de 2017. Si Maduro es revocado después de esa fecha, el vicepresidente concluiría su mandato, asegurando la permanencia del chavismo en el poder hasta 2019.

En Caracas la movilización transcurrió mayoritariamente sin incidentes, salvo algunos enfrentamientos entre opositores y militantes chavistas. Pero en ciudades de algunos estados, como Táchira, Mérida y Sucre, se registraron escaramuzas. Al menos 80 detenidos y 20 heridos dejaron las marchas opositoras, denunció Alfredo Romero, director de la ONG Foro Penal.

El alcalde de la ciudad de Mérida, el opositor Carlos García, indicó en Twitter: "Tenemos centenares de heridos producto de la represión de la Policía y de los colectivos armados del Gobierno".

La oposición responsabiliza a Maduro de la aguda crisis del país petrolero, con una inflación del 700% anula estimada para este año por el FMI, recesión económica, constantes fallas en los servicios públicos y una escasez persistente de alimentos y medicinas.

"Queremos que Maduro se vaya. No es posible que nuestros hijos sufran de esa forma", dijo, entre lágrimas, María Rojas, una decoradora, madre de dos pequeños. "Vamos a marchar hasta donde sea, hasta cuando sea. Queremos un cambio".

El antichavismo sostiene que el revocatorio es la "válvula de escape" de una población hastiada de hacer largas filas para conseguir los pocos productos a precios subsidiados.

Vestidos en su mayoría con camisetas blancas y gorras con la bandera de Venezuela, los manifestantes arrancaron de siete puntos de Caracas y convergieron en la autopista Francisco Fajardo (este), copada por la multitud.

La marcha ocurrió en el que debía ser el primero de tres días para la recolección de cuatro millones de firmas, último paso antes del llamado a referendo, suspendido por el poder electoral por un supuesto fraude.

Agencias AFP, Reuters, ANSA, DPA y EFE

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