Una posesión sudafricana

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Aqui hay algo nuevo: terror sudafricano. Curiosamente la trama elude lo que podríamos llamar "color local", aunque de todas maneras en la trama de "La posesión" hay diamantes, demonios y rituales africanos, aunque básicamente el planteo es del típico argumento sobre un golpe criminal que deriva en un asunto sobrenatural. Una banda de secuestradores profesionales hace el minucioso seguimiento, durante seis semanas, de una chica que se convertirá en su víctima, dado que su padre esconde una fortuna en diamantes mal habidos, obviamente el botín del secuestro. Pero cuando llega el momento de concretar el asunto, hay una serie de situaciones extrañas, que empiezan con luces que se prenden y apagan con intermitencia, y siguen con el hallazgo de que en la casa donde vive la secuestrada y su familia no queda nadie para pedir el rescate, salvo cadáveres en estados horripilantes y una serie de apariciones espantosas.

Este film tiene varios problemas, empezando por el hecho de que se toma en serio eso de estudiar un mes y medio a una familia y perderse detalles gruesos como el de una posesión demoníaca da para el chiste-, a lo que hay que agregar cierto desorden narrativo. Eso sí, hay una generosa dosis de gore y los efectos son excelentes.





"La posesión" ("From A House On Willow Street", Sudáfrica, 2016). Dir.: A. Orr. Int.: C. Burchell, G. Gerdener.

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