Una provincia con múltiples destinos

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Cataratas de Iguazú es el principal destino de la provincia del litoral, pero Misiones ofrece mucho más para turistas de todo el mundo. Cultura y tradición se unen a lo natural y aventurero con propuestas de ecoturismo, caminatas, deportes extremos y el primer sendero étnico-turístico y salvaje del país. La provincia está dotada de una oferta turística multifacética con alternativas que van desde turismo de aventura hasta lo cultural e histórico, convirtiéndose en un destino alternativo para estas fechas.

Si bien las Cataratas de Iguazú, una Maravilla Natural de la Humanidad, son la postal más conocida de la región, en Misiones hay un sinfín de paisajes y destinos para disfrutar: ruinas, selvas, lodges y culturas tradicionales. Junto a las Cataratas, el resto de los destinos turísticos de Misiones, como el conjunto jesuítico y su espectáculo de imagen y sonido, el Parque Temático de la Cruz de Santa Ana (el monumento más alto del país construido por el hombre), los saltos del Moconá y las demás Áreas Naturales Protegidas ofrecen distintas propuestas turísticas, culturales y gastronómicas.

maravillas Sobre las aguas

El 11 de noviembre de 2011 el destino Cataratas del Iguazú fue nombrado como una de las Siete Maravillas Naturales del Mundo, y aún sigue siendo uno de los destinos argentinos más reconocidos a nivel internacional. La incesante y brusca caída de agua es la protagonista durante todo el año, y se aprecia tanto con entretenidas caminatas por las pasarelas, como por aventureras embarcaciones. Para los que buscan aún más extravagancia, hay paseos nocturnos en época de luna llena. Y dentro del Parque Nacional Iguazú el recorrido puede organizarse a gusto del viajero con la posibilidad de contratar una amplia gama de servicios especialmente pensados para grupos. Iguazú ofrece la mejor cocina gourmet frente a algunos de los más de 270 saltos que componen este imponente escenario, hasta un recorrido personalizado en el moderno Tren Ecológico. Esta última excursión dura unos 20 minutos y rodea el río Iguazú hasta llegar a la coronación de esta gran obra maestra de la naturaleza: la Garganta del Diablo, el salto más importante, de unos 80 metros de altura.

Los recorridos de a pie son de unos mil metros aproximadamente. También se puede tomar un tren, hacer excursiones tipo safari y utilizar gomones para los más extremos y aventureros que se animan a tener un acercamiento a los saltos.

saltos deL moconá y ruinas jesuíticas

Los Saltos del Moconá se ubican en medio de un paisaje de sierras selváticas sobre el torrentoso río Uruguay que hace de frontera con el vecino Brasil. Se trata de un cañón de tres kilómetros con caídas de agua paralelas a su cauce, donde se puede hacer rafting con gomones, salidas en lanchas o canoas de madera. También es una parada atractiva la casa del célebre escritor Horacio Quiroga, cuyo entorno le serviría de inspiración para textos de renombrada importancia. Convertida en museo, posee aún objetos, libros y documentos de uno de los mejores cuentistas de Sudamérica.

Por otra parte, situadas estratégicamente sobre la Ruta Nacional 12, que deriva en el Parque Nacional Iguazú y conecta al Mercosur, las ruinas de la Misión Jesuítica Guaraní de San Ignacio sobrevivieron a feroces enfrentamientos hace ya más de cuatro siglos y aún pueden ser visitadas para poder apreciar la cotidianeidad que compartían los misioneros con los diferentes grupos aborígenes de la época. Con una llamativa distribución urbana, centrada alrededor de plazas y templos, son evidentes los rasgos de una incomparable arquitectura de estilo barroco. En 1984 fueron declaradas Patrimonio Mundial de la UNESCO por su gran valor.

También es un área de abundantes chacras donde optar por el agroturismo, y pequeños poblados que ofrecen propuestas recreativas, gastronómicas y hoteleras.

Para compartir tradiciones y costumbres expresadas mediante la música, las artesanías, la cocina regional y la entrañable calidez de los habitantes de estas tierras, en el extremo noroeste del país. Así como la posibilidad de caminar por los senderos jesuitas que la corona española intentó hacer sucumbir.

Las Ruinas de San Ignacio Miní constituyen un centro de peregrinación constante. Ahí se ubica un Centro de Interpretación y Recreación Jesuítico-Guaraní donde se encuentran nueve salas que a modo de relato histórico van contando al visitante cada uno de los hechos trascendentales que marcaron el pasado desde la llegada de los primeros españoles.

La reducción conocida como Santa María La Mayor, fundada en 1636, se encontraba en plena consolidación cuando los jesuitas fueron expulsados. En tanto, aún se conservan los muros de la residencia de los sacerdotes, los talleres artesanales y el colegio. Como particularidad, aparece allí una secuencia de plazas que en los demás modelos urbanos no se ve.

A 39 kilómetros de Posadas se llega hasta al conjunto Santa Ana instalado en esta área luego de varios ataques. Allí se aprecian dos capillas simétricas, una de las cuales está prácticamente derruida, y en el lado sur se conserva la sacristía, la escuela, el cementerio, la huerta y otras dependencias comunitarias. El detalle a destacar son los grandes desniveles y una imponente sobreelevación del conjunto principal al que se llega por una larga escalinata.

Más cerca de la Capital está Nuestra Señora de la Candelaria, sede del Provincial de las Misiones Guaraníes y su centro administrativo, cuyos vestigios más notorios están en la actual Unidad Penitenciaria. Por último, Nuestra Señora de Loreto, reconocida por la tenencia de la primera imprenta americana y una gran biblioteca.

Al circuito histórico y cultural en las ruinas se suman todo el año propuestas de ecoturismo, campamentos, travesías de aventura en bici de montaña, recorridos por comunidades aborígenes y entretenidas jornadas de sol en los balnearios locales, a orillas del río.

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