"Esto es terrible, así como terminamos el año pasado empezamos éste, sin nada que comprar porque no se consigue nada", se quejó Liliana Salazar mientras hacia la fila en un local comercial en el este de Caracas, donde llegaron el papel higiénico y también la leche.
Y es que el faltante de alimentos, como las harinas de maíz y de trigo, manteca, aceite, mayonesa, pollo, azúcar, entre otros productos, obligó a los venezolanos a lidiar no sólo con los altos precios sino además a dedicar varias horas a la búsqueda de los principales rubros que integran la canasta básica.
"Ahora hasta el pan ha comenzado a escasear, uno va a comprar pan y no hay, ojalá que todo vuelva a la normalidad este año porque así como se vive, ¿qué comemos?", lamentó Salazar.
Para el economista José Toro Hardy, "el Gobierno no tiene cómo derrotar la escasez, por eso es que en las panaderías de Venezuela no hay pan porque no hay harina y no hay harina porque no hay dólares para importarla".
"El Gobierno está jugando con fuego o con ignorancia, pudiera ser que la ideología esté sirviendo para taparle los ojos frente a una realidad económica que ya es apabullante", advirtió Toro.
El experto explicó que la "crisis económica" que vive Venezuela es "bastante seria, porque en esta ocasión ha caído la producción petrolera y la economía está bloqueada porque no hay dólares para importar".
"Hay liquidez en bolívares, pero no hay liquidez en dólares, con lo cual cabe esperar una inflación que este año difícilmente vaya a bajar del 85% y al mismo tiempo una contracción de la economía, lo cual nos llevaría al triste fenómeno de la estanflación" (estancamiento con inflación), comentó.
Además, agregó que "las importaciones de alimentos y medicinas que el Gobierno anunció el año pasado se mantendrían en (la tasa de cambio oficial de) 6,30 bolívares por dólar ahora deberán hacerse a través de las subastas que convoque el SICAD (Sistema Complementario de Divisas) a 11,30 bolívares". "En otras palabras, se produjo ya una devaluación del 85% sin anunciárselo al país", acotó.
Venezuela cerró 2013 con una inflación del 56,2% y un crecimiento económico del 1,6%, en medio de una presunta "guerra económica" que libró el Gobierno con fiscalizaciones en todos los sectores y la rebaja obligatoria de hasta un 70% en los precios.
Para el economista la alternativa que tiene el presidente Nicolás Maduro para manejar la crisis "es irse hacia la apertura y racionalidad económica", aunque advirtió que "eso también tendría importantes repercusiones sociales y políticas".
"Si él trata de ir hacia una apertura de la economía, se le pueden presentar graves divisiones dentro del grupo que lo apoya, pero si no toma esas medidas necesarias para reactivar se le pueden presentar grandes fricciones en la población. Por eso digo que el país está en un callejón sin salida", señaló.
Según el analista, el proyecto revolucionario de corte socialista que lidera ahora Maduro "se acabó porque ya la economía no permite su existencia".
"Si él insiste por razones ideológicas en mantener ese proyecto, la situación se hará muchísimo más grave porque el apoyo político puede ayudar a mantener un Gobierno siempre y cuando la economía no se le vaya de las manos", dijo.
Refirió que "cuando surgen de forma simultánea cuatro fenómenos que afectan gravemente a la población, como son la escasez, el alto índice de inflación y la devaluación, que ya están presentes en la economía venezolana, más el desempleo, que todavía no ha ocurrido, resulta muy difícil que un Gobierno maneje el apoyo político de la población".
| Agencia ANSA |


Dejá tu comentario