- ámbito
- Edición Impresa
Único en su segmento
Con el modelo CLC, por primera vez en la historia Mercedes-Benz tiene un vehículo que se fabrica sólo en Brasil para abastecer a todos los mercados. Con el motor de 272 CV, se destaca por su placer de manejo.
Con cambios en su diseño, el nuevo CLC mantiene su línea atractiva pero no tan innovadora como su antecesor.
Como todavía muchas de las piezas son de origen europeo, el CLC que se fabrica en Brasil no puede tener un precio más competitivo porque no tiene la cantidad de piezas de origen brasileño necesaria para ofrecerlo a un costo menor.
Su valor es elevado, ya que en la Argentina por menos de 46.000 dólares se puede tener al moderno sedán 200 Kompressor y por el CLC 350 hay que desembolsar 61.900 dólares.
Los cambios en su diseño son acertados, el auto sigue siendo atractivo, pero menos innovador que su antecesor.
La estrategia de la compañía para este modelo es interesante porque han decidido comercializarlo en nuestro país con el motor V6 más potente de 272 CV, una opción que no estaba disponible con la generación anterior.
Por el momento, se ha descartado importar la versión diésel, aunque los nuevos combustibles Euro IV pueden llegar a cambiar la estrategia. En Europa se comercializa con motores turbodiésel de 122 y 150 CV.
Comportamiento deportivo
Por sus características, no existe un rival directo en nuestro país y lo mejor del CLC es, sin dudas, el placer de manejo.
Es un automóvil que da gusto manejar por su comportamiento dinámico, las prestaciones que logra y el equilibrio de sus suspensiones.
Uno de sus principales atributos es que tiene un buen confort de marcha y al mismo tiempo ofrece un comportamiento muy deportivo. Es un auto creado para las personas a las que les gusta disfrutar al volante.
La caja de velocidad automática de siete marchas y el motor son los grandes responsables de una marcha contundente.
Desarrolla una velocidad máxima de 252,2 kilómetros por hora, acelera de 0 a 100 en apenas 7,1 segundos y consigue unos valores de elasticidad envidiables, que permiten realizar adelantamientos en la ruta (la principal causa de muerte en nuestros caminos) con total seguridad, como lo indican los 5,4 segundos que necesita para pasar de 80 a 120 kilómetros por hora.
Para mejorar quedan pendientes una capacidad de baúl mayor (cuenta con 310 litros), la rueda de auxilio temporal y la garantía de dos años.
En cuanto al equipamiento de confort y seguridad, tiene lo que se pide en un auto de su precio, pero se nota la ausencia de los sensores de estacionamiento y de varios elementos innovadores de seguridad que Mercedes-Benz ha creado y que está tardando demasiado tiempo en ofrecer en algunos de sus modelos. Aunque sea de forma opcional deberían estar disponibles el radar anticolisión (Distronic, creado en 1998), el sistema que anticipa al accidente pre.safe (presentado en 2002); y el equipo de visión nocturna (lanzado en 2005).
En suma, con un gran placer de manejo y un motor que otorga prestaciones destacables, el CLC tiene cualidades interesantes para lograr nuevos usuarios para la marca.
A FAVOR:
Caja 7 G-Tronic.
Comportamiento dinámico.
Diseño.
Equilibrio de suspensiones.
Frenos.
Placer de manejo.
Prestaciones.
EN CONTRA:
Capacidad del baúl.
Garantía.
Precio.
Rueda de auxilio temporal.
Sin radar anticolisión, sistema pre-safe, visión nocturna y sensores de estacionamiento.


Dejá tu comentario