12 de abril 2012 - 00:00

UOM: interna y paritarias, y discuten candidatura de Caló

Hugo Moyano, Saúl Ubaldini, Antonio Caló
Hugo Moyano, Saúl Ubaldini, Antonio Caló
Embretada en una negociación salarial que obligó a una veloz intervención del Gobierno, la UOM empezó a revisar -otra vez- su táctica sobre la CGT. Las diferencias internas y la incertidumbre sobre el mapa sindical pusieron en revisión los planes metalúrgicos.

El congreso que comenzó ayer en Mar del Plata tenía en agenda emitir una definición tajante sobre la intención de la UOM de promover a uno de sus dirigentes para conducir la CGT. El elegido fue Antonio Caló, que hasta se lanzó a sondear respaldo entre otros caciques.

Pero en las últimas horas ese criterio fue puesto en debate. El plenario metalúrgico sesionará hasta el viernes y es motivo de discusión en la cúpula metalúrgica sobre finalmente dar o no un mensaje definitivo sobre sus pretensiones de pelear por la jefatura de CGT.

Caló formalizó ayer esos matices. Dijo, refutándose a sí mismo, que sólo aceptaría ser candidato para comandar la central obrera si existe consenso y unidad detrás de su postulación. Parece una frase a pedido de Hugo Moyano, que advierte que no cederá en la búsqueda de su reelección.

El jerarca de la UOM aparece tironeado entre distintas visiones de su gremio: un grupo, más cercano a la Casa Rosada, que quiere avanzar aunque eso implique batallar contra Moyano; otro sector, replegado, se aferra a la teoría de jugar solo si hay unidad.

Reencuentro

Caló aparece, en estas horas, abrazado de esa postura aunque a principios de semana sostuvo que estaba dispuesto a «competir» contra Moyano. Ayer se reencontró con un argumento histórico: dio a entender que ir con dos candidatos implicaría fracturar la CGT.

Recordó, al respecto, el Congreso cegetista del Teatro San Martín en 1989, cuando Saúl Ubaldini intentó reelegir y la central se desdobló: una conducida por el cervecero y otra por Güerino Andreoni, del Sindicato de Comercio. La ruptura está presente en el imaginario sindical.

Semanas atrás, un cacique metalúrgico se refirió a la mismo, pero con otra proyección: le dijo a Ámbito Financiero que ir a un congreso con dos listas «terminaba a los tiros». Caló habló de lo «feo» que ocurrió en el Teatro San Martín en aquel congreso del 89.

En paralelo, opera el conflicto salarial. La UOM reclama un mínimo de 4 mil pesos y la paritaria con las empresas está empantanada. Anteayer se rompió el diálogo y el gremio convocó una medida de fuerza que fue rápidamente neutralizada por el Gobierno, que citó la conciliación obligatoria.

En la cumbre metalúrgica en Mar del Plata la discusión central girará en torno a esa cuestión. «Para nosotros, lo esencial es el salario, la CGT es un tema secundario», planteó un integrante del secretario metalúrgico. Si faltaba algo, la conciliación dictada por Trabajo generó quejas entre los delegados que se pusieron a discutir un plan de lucha para cuando termine el plazo de tregua.

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