25 de julio 2018 - 00:00

Uribe debió renunciar a su banca en el Senado por una investigación por fraude y soborno

La Corte Suprema lo llamó a indagatoria por un caso de falsos testigos contra Iván Cepeda, un opositor defensor de los derechos humanos.

“INTOCABLE”. Las investigaciones contra el expresidente Álvaro Uribe no habían progresado nunca hasta ahora. Se lo acusa de supuestos vínculos con paramilitares.
“INTOCABLE”. Las investigaciones contra el expresidente Álvaro Uribe no habían progresado nunca hasta ahora. Se lo acusa de supuestos vínculos con paramilitares.
Bogotá - El expresidente colombiano Álvaro Uribe renunció ayer al Senado tras ser vinculado formalmente a una investigación penal por presunto soborno y fraude procesal. "La Corte Suprema me llama a indagatoria, no me oyeron previamente, me siento moralmente impedido para ser senador", informó el mandatario en su cuenta en Twitter.

El popular exmandatario (2002-2010), quien juramentó el viernes último tras obtener la votación más alta en las legislativas de marzo, quedó en la mira de la Justicia a raíz de un caso que se remonta a 2012.

Ese año presentó una denuncia contra el legislador de oposición Iván Cepeda ante la Corte Suprema por un supuesto complot, con falsos testigos, para intentar involucrarlo en actividades criminales de los grupos ilegales de ultraderecha que combatieron por décadas a las guerrillas izquierdistas.

Sin embargo, la Justicia no sólo se abstuvo de procesar a Cepeda, sino que pidió una investigación contra el exmandatario bajo la misma sospecha: manipular testigos contra el opositor.

En un comunicado, el tribunal informó que Uribe será llamado a indagatoria para que responda por los señalamientos.

"La Corte Suprema de Justicia recaudó pruebas que la condujeron a abrir investigación formal contra" el exgobernante "por los delitos de soborno y fraude procesal", precisó la corte.

Ayer mismo, el máximo dirigente del partido del presidente electo, Iván Duque, dirigió un mensaje a las directivas del Congreso, formalizando su dimisión. "Me siento moralmente impedido para actuar como senador y al mismo tiempo adelantar mi defensa. Por lo anterior renuncio al Senado de la República y pido se me acepte la renuncia", escribió.

Con la renuncia de Uribe, máximo dirigente del Partido Centro Democrático que apoyó la candidatura de Duque, la organización política pierde a su principal líder en el Congreso en donde el nuevo mandatario buscará impulsar decisivas reformas económicas, sociales y al acuerdo de paz con la desmovilizada guerrilla de las FARC.

Duque, un abogado experto en economía de 41 años, busca que los exguerrilleros desmovilizados de las FARC, acusados de crímenes de guerra y delitos de lesa humanidad, respondan primero ante la Justicia antes de ocupar cargos políticos.

Aunque más de 13.000 integrantes de las FARC, incluidos unos 7.000 combatientes, entregaron sus armas tras el acuerdo de paz firmado en 2016 y se ha evidenciado una notable reducción de la violencia y de los ataques en el país, un amplio sector de la conservadora sociedad colombiana se opone a ver a los excomandantes rebeldes en el Congreso.

Uribe y algunos de sus familiares han sido acusados por sus opositores políticos de supuestos vínculos con paramilitares, pero hasta ahora no prosperó ninguna investigación por esos cargos contra el exmandatario.

Los escuadrones paramilitares de ultraderecha fueron grupos armados ilegales que surgieron en la década de 1980 financiados por ganaderos, terratenientes y comerciantes para protegerse de los ataques de la guerrilla izquierdista.

Agencias AFP, DPA y Reuters

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