19 de noviembre 2009 - 00:00

Uruguay, como lo dicta la historia

Sebastián Abreu quiere llorar de felicidad. El veterano delantero entró y a los 5 minutos logró el gol de la clasificación con un cabezazo letal.
Sebastián Abreu quiere llorar de felicidad. El veterano delantero entró y a los 5 minutos logró el gol de la clasificación con un cabezazo letal.
Uruguay tuvo que sufrir hasta el final, pero ya está en Sudáfrica, después de empatar en un gol, en el mítico Centenario, ante un sorprendente Costa Rica que estuvo muy cerca del «Centenariazo».

En un partido muy mal jugado, pero con mucho dramatismo en el que no faltó la lluvia, ni la entrada gloriosa de un veterano como Sebastián Abreu, quien abrió la cuenta con un cabezazo. Uruguay logró un pase que le costó muchísimo, porque no pudo hacer valer ni la historia, ni la ventaja conseguida en Costa Rica y padecieron más de lo que jugaron, porque no lograron manejar la pelota a lo largo de los 90 minutos.

Costa Rica sorprendió por su garra y por no entregarse nunca, ni siquiera cuando Abreu los ponía a dos goles del objetivo, por eso el gol de Walter Centeno fue un premio merecido para un equipo que estuvo a muy poco de la hazaña. Tan poco que Álvaro Saborío se perdió solo ante Muslera el gol de la clasificación.

Para Tabárez «lo importante era clasificar, ahora tenemos tiempo para corregir los errores que tuvimos que fueron muchos», y es cierto, Uruguay padeció en las eliminatorias sudamericanas y ayer volvió a mostrar esa amnesia futbolística que casi lo deja con las manos vacías. Pero ahora está en el Mundial, el mismo que ganó en 1930 y 1950, como lo dicta la historia, Sudáfrica tendrá otro seleccionado con tradición mundialista.

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