Vanguardia, revolución y cien años de canciones

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Evocación del centenario de la revuelta bolchevique en Rusia y del nacimiento de las nuevas formas artísticas del siglo XX, la obra se apoya en pequeñas escenas sobre aquellos vertiginosos cambios.

La escritora Beatriz Sarlo y el compositor Martín Bauer estrenan mañana, en el Centro de Experimentación y Creación del Teatro Argentino de La Plata, "Cien años", un ciclo de canciones que funcionan a la manera de "cuadros" sobre la Revolución Bolchevique y la aparición de las vanguardias artísticas del siglo XX. Con textos de Sarlo y música de Bauer, "Cien años" se podrá ver mañana y el domingo a las 20.30, interpretada por Lucas Urdampilleta en piano y dirección musical; Guillermo Anzorena en voz; Diana Gasparini en viola, Sebastián Piatti en percusión, Federico Landaburu en clarinete, la voz en off de Pompeyo Audivert y la participación de Margarita Fernández .

El trabajo es una nueva colaboración de Sarlo y Bauer después de la ópera de cámara "V.O.", en torno de la figura de Victoria Ocampo (2013).

"No hay pretensión histórica, son pequeñas escenas; lo que pensamos cuando escribimos las canciones fue en el momento fáustico de la revolución, cuando se produce esa erupción gigantesca, con la caída del zarismo y el cambio de las condiciones políticas que se da en forma contemporánea con la revolución vanguardista que se producía en Rusia, y que no fue de interés de los líderes bolcheviques, que tenían gustos culturales del siglo XIX", dijo Sarlo a la prensa. "Para que esto no se entendiera como un relato histórico incluimos también a Duchamp, que en 1917 expuso el mingitorio en Nueva York".

"Nos pareció bien que Duchamp estuviera presente porque ese es también un momento fundador de otra linea del arte moderno y no a las que se desarrollan a partir del constructivismo, que es contemporáneo de la revolución", señaló.

"Después -concluye- son como cuadros, momentos de sentido, donde cada canción tiene una relativa autonomía aunque tenga también un enorme parentesco musical y un gran parentesco literario".

Periodista: ¿Y cómo fue la clave musical del trabajo?

Martín Bauer: Hay algo interesante que logramos porque más allá de cómo suena y de la fluidez del trabajo tiene un tipo de armado que le da relieve a los textos que es algo que normalmente me importa pero que esta vez me importaba más porque son textos largos que tienen una hilación muy interesante donde el espectador así sepa mucho o poco de la revolución y los artistas de vanguardia puede ir siguiendo una secuencia.

Periodista: ¿Hubo un planteo de trabajar desde ciertas bases musicales presentes en ese momento histórico?

M. B.: No, lo que sí tomé fueron algunas de las intenciones de las que habla Beatriz en los textos, hay cuestiones de mucho vértigo, de agitación, de espera, de avance y retroceso, de escuchar un discurso de Lenin, todo eso que aparece en los textos con ciertas recurrencias me resultaron muy interesantes en el plano de la composición musical. Beatriz tomó puntos de ambas situaciones (la revolución y las vanguardias) como si estuvieras saltando de piedra en piedra para atravesar un río y cada piedra te estuviera contando un poco lo que pasa en el contexto de esa piedra, son claves: el grupo LEF, la electricidad, el poema en contra de Stalin de Osip Mandelstam, Duchamp, la visita de Elías Castelnuovo a la Unión Soviética. Otro punto fue que en la primera charla que tuvimos, Beatriz me dijo que le interesaban los viajeros y eso me hizo asociar con el Winterreise de Franz Schubert, que está citado con premeditación.

Periodista: ¿Y desde la escritura?

Beatriz Sarlo: Tuvo que ver con apreciar que la Revolución Bolchevique fue contemporánea y vino en el medio de la revolución vanguardista en Rusia en ese mismo momento. La revolución es el acontecimiento que abre y marca el siglo XX pero las vanguardias también lo son, y a diferencia de aquélla, que puede ser discutida, las vanguardias estéticas rusas son las que marcaron el inicio de la vanguardia en el siglo XX.

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