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‘‘Venezuela está en punto de no retorno para la violencia’’
La especialista venezolana en seguridad Rocío San Miguel explica que el nuevo marco legal de su país le permite a Hugo Chávez contar con milicias adictas a su proyecto revolucionario.
Periodista: ¿Qué variantes introduce esta Ley de Defensa respecto de las versiones anteriores de 2005 y 2008?
Rocío San Miguel: Las milicias dejan de ser la fuerza de reservistas de la Fuerza Armada Nacional (FAN). Es decir, con esta ley, la Milicia Nacional Bolivariana (MNB), como se la conocía desde 2005, deja de administrar las reservas del Ejército, Armada, Aviación y Guardia Nacional, y se conforma por sí misma como una estructura paralela. A su vez, queda una milicia dividida en dos grupos: las Milicias Territoriales y los Cuerpos de Combatientes. Son estructuras, milicias no autorizadas por la Constitución, que configuran organismos paramilitares al margen de la FAN.
P: ¿Cómo se integran al sistema de Defensa?
R.S.M.: Dependen directamente del presidente de la República, con despliegue por todo el país y en base al concepto de «pueblo en armas», algo presente desde 2002 en el vocabulario de Chávez. Esto permite la existencia de cuerpos armados ideologizados para defender la revolución y romper con el principio constitucional de que la FAN no deben estar al servicio de partido político o persona alguna.
Proliferación
P.: ¿Estas milicias ya pueden portar armas?
R.S.M.: No hay información sobre el destino de las armas legales del Estado ni tampoco hay cifras que den un registro fiable del desarme, que en Venezuela no existe. En los últimos años proliferaron grupos armados al margen de la ley y con la aquiescencia del Estado, como los colectivos sociales La Piedrita, Alexis Vive, Tupamaros, Fuerzas Bolivarianas de Liberación -que operan en el centro del país- o los Círculos Bolivarianos, que en el pasado empuñaron armas de manera pública y notoria. El propio presidente de la Comisión de Defensa de la Asamblea Nacional, Juan José Mendoza, admite que existen en Venezuela entre 9 y 15 millones de armas ilegales en manos de civiles.
P.: ¿Cómo es la situación interna de la FAN? Se habla de diferencias entre los «oficiales» y los «oficiales técnicos».
R.S.M.: Hay una situación de profundo malestar, fruto de varias etapas en la descomposición de la FAN. Primero, la acelerada desprofesionalización y a la vez creación de un cuerpo paramilitar. Segundo, la conversión de suboficiales, miles de ellos, que ingresaron en los últimos años con el rango de «oficiales técnicos». Que no sólo pasan a equipararse con los oficiales egresados de las escuelas de formación militar, sino que en algunos casos, hasta pasan a ser superiores de ellos. Esto trajo conflictividad interna sobre todo en la Aviación y la Armada. Y rompió con el principio básico de la disciplina, de la obediencia y la subordinación, piedra angular de los ejércitos contemporáneos democráticos. Ya hay entre 800 y 1.000 oficiales separados de sus cargos por ser vistos como destitucionales.
P.: Si en las elecciones legislativas de 2010 venciera la oposición a Chávez, ¿tomaría la FAN partido?
R.S.M.: La FAN es un reflejo de la sociedad de Venezuela, donde hoy no existe una alternativa real de poder. No cabe la menor duda de que las MNB tienen como función inmediata el control de las elecciones de 2010. En el mediano plazo, estas milicias estarán para defender la revolución y en el largo, competir con la FAN en el control del orden interno en el país.
P.: ¿Cuál es el liderazgo de Chávez dentro de la FAN?
R.S.M.: Chávez tiene un control de la FAN a través de unos 300 hombres en los puestos de poder de fuego. Y lo hace con una lógica de privilegio y favoritismo, que al mismo tiempo socava la legitimidad de ese control. Hizo más: en 2008, le dio una prórroga a los oficiales compañeros de su promoción. Lo hizo para que controlasen a las promociones formadas en los principios y valores democráticos durante los 80.
Entrevista de Carolina Barros


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