Regresión. Margarita Rojas cocina con leña en su hogar de San Cristóbal. El gas se convirtió en un bien escaso en Venezuela.
Puerto Ordaz - Con las vías respiratorias inflamadas y afónica quedó Carmen Rondón, una ama de casa de 66 años, tras inhalar durante casi un mes el humo de la leña que usó para cocinar en su casa, obligada por una tenaz escasez de gas doméstico en Venezuela, el país con las mayores reservas de crudo del mundo.
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En la localidad sureña de San Félix, donde vive Rondón, encontrar una garrafa de gas se hizo cada vez más difícil y, si se consigue, su precio supera en 50 veces el estipulado por el Gobierno.
Según analistas, la baja disponibilidad de gas obedece a la disminución de la producción petrolera en cerca de 1 millón de barriles por día (bpd).
Sin embargo, la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) asegura que los problemas se deben a las dificultades para distribuir las garrafas debido a que su flota fue atacada en distintas oportunidades durante los más de cuatro meses de protestas.
"Tengo tres semanas cocinando a leña y a veces la comida ni se ablanda, ya no aguanto más, me quedé sin voz por la candela (fuego)", dijo Rondón, mientras hacía fila para comprar una garrafa de gas bajo el abrasador sol de San Félix. Delante de ella, más de cien personas también esperaban.
Nueve de cada diez hogares venezolanos consumen gas en garrafas y sólo el 10% lo recibe directamente por red, de acuerdo a cifras oficiales, porque no se cumplió con un "plan de gasificación" planeado por el Gobierno hace doce años y que incorporaría unos 5 millones de hogares al sistema en 2015.
Aunque el país posee las mayores reservas de petróleo del planeta, la producción de GLP (Gas Licuado de Petróleo) es insuficiente para cubrir la demanda interna y sus exportaciones, por lo que PDVSA debe importar para cumplir con sus compromisos.
El vicepresidente de PDVSA Gas, César Triana, aseguró que la producción está por encima de la demanda.
"Tenemos gas suficiente, estamos produciendo más de lo que consumimos", dijo Triana semanas atrás. Sin embargo, analistas opinan lo contrario.
"La escasez de GLP perdurará en los próximos tres o cuatro años, hasta que no se construyan las nuevas plantas de extracción de LGN (Líquidos de Gas Natural) y se aumente la producción de gas asociado, o se tengan las divisas suficientes para importarlo", dijo Nelson Hernández, consultor internacional y exgerente del área de hidrocarburos gaseosos de PDVSA.
En protesta por la escasez de gas, manifestantes quemaron, en apenas un día de mayo 22 camiones de PDVSA Gas en San Félix.
PDVSA ha dicho que aquellos ataques y los bloqueos ocasionales de vías, producidos desde que iniciaron las protestas en abril, dificultan la distribución de las garrafas, por lo que optó por repartirlas de noche y madrugada.
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