Empresarios advirtieron por persecución policial en lugar de impulsar medidas para aumentar la producción.
Mensajero. El vicepresidente Tareck El Aissami arremetió contra las empresas que no se sometan a las medidas de “guerra económica”.
El Gobierno de Venezuela ordenó ayer a los comercios que dejen sin efecto los aumentos que hayan aplicado a los precios de sus productos en lo que va del mes, en medio de la hiperinflación que sufre el país. "A partir de mañana (por hoy) se debe retomar el esquema de precios de diciembre", anunció el vicepresidente ejecutivo del Gobierno, Tareck El Aissami, a un grupo de empresarios en Caracas.
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"Los precios que ustedes colocaron son precios criminales, brutales y sin justificación; el daño que ustedes hacen con estas medidas es un daño que atenta contra la estabilidad y la paz", les dijo el funcionario a los hombres de negocios, según informó la agencia noticiosa estatal AVN.
El Aissami dijo que instruyó a la Superintendencia Nacional para la Defensa de los Derechos Socioeconómicos (Sundde) y a la Gran Misión de Abastecimiento Soberano (Gmas) que garanticen que los precios vuelvan a los niveles de diciembre.
"Vamos a enfrentar con todo el peso de la ley a cualquier empresa que no se someta a estas medidas de guerra económica", advirtió el vicepresidente, quien remarcó que el Gobierno no permitirá "ningún precio especulativo".
El presidente de la mayor cámara empresarial del país, Fedecámaras, Carlos Larrazábal, afirmó que la Sundde "empezó a bajar unilateralmente precios sin revisar estructuras de costos, sin derecho a la defensa, lo que produjo olas de saqueos controlados que acabaron con los productos en los anaqueles".
"Las fábricas están prácticamente paralizadas porque no tienen materias primas, eso es lo que hay que discutir en esas reuniones, abordando no la persecución sino las medidas a tomar para incrementar la producción entre el sector público y privado, y eso no se hace con persecución policial", agregó Larrazábal en declaraciones radiales.
Desde 2003, cuando el entonces presidente Hugo Chávez dispuso un severo control cambiario que aún subsiste, Venezuela -que en condiciones normales debe importar entre 60% y 70% de lo que consume- sufre una escasez de divisas que provocó desabastecimiento e inflación.
El proceso se aceleró a partir de 2013, debido a la crisis del sector petrolero.
Paralelamente, Venezuela, que desde hace varios años tiene la mayor tasa de inflación del mundo, entró en hiperinflación en los últimos meses de 2017 y cerró el año con una tasa de encarecimiento de los precios de 2.616% y una proyección de más de 10.000% para 2018, según el relevamiento de la Asamblea Nacional.
Desde que Nicolás Maduro asumió el Gobierno, en abril de 2013, y hasta diciembre de 2017, el poder de compra real del salario disminuyó 96% pese a que el salario mínimo fue aumentado en más de 20 oportunidades en ese lapso, según datos de la consultora Econométrica citados por el diario caraqueño El Nacional.
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