La sociedad está polarizada y la opinión de los venezolanos sobre el Gobierno, primero de Chávez -fallecido el 5 de marzo de 2013 víctima de un cáncer- y ahora de su sucesor, Nicolás Maduro, suele ser diametralmente opuesta teniendo en cuenta sus simpatías ideológicas.
Dos analistas políticos, de visiones contrapuestas, opinaron sobre el legado de quince años de revolución bolivariana, destacando en un caso la inclusión social de los sectores más desposeídos y en otro la instalación de un régimen semiautoritario como los hechos más resonantes de este período político.
"Venezuela es un país completamente distinto, hay un venezolano consciente, ideológica y políticamente, con una concepción o con otra pero hay una repolitización de la sociedad que es útil para la construcción del modelo de soberanía que ha propuesto la revolución bolivariana y de democracia participativa y protagónica", dijo el analista Alberto Aranguibel. Y añadió: "Aquí no se dio un cambio de Gobierno sino una transformación que se inició, distinto al modelo del puntofijismo -pacto entre los partidos tradicionales Acción Democrática y Copei, y empresarios- sino desde una propuesta que rescata la concepción de patria, independencia, justicia e igualdad social tal y como lo planteó el ideario bolivariano".
Dijo que la "asistencia, inclusión y elevación de la calidad de vida" de los sectores más "desposeídos" representan los grandes logros de este "corto tiempo. La revolución plantea la defensa del pobre como sector que debe ser incluido en la sociedad", acotó.
Luces, sombras
Asimismo destacó que con las políticas inclusivas que Chávez diseñó y denominó "misiones" se redujo la pobreza, el hambre y el desempleo.
También señaló que "la educación gratuita, congelación de precios en bienes y productos y la política de construcción masiva de viviendas para los sectores desposeídos", representan a su juicio otros de los grandes avances de la revolución.
Para el analista "en Venezuela no se está dando una confrontación fratricida como presentan muchas veces algunos medios. Hay un debate político, democrático, con niveles altísimos de expresión como no la hay probablemente en ninguna otra parte", explicó.
En tanto para José López Rafaschieri, otro observador político, en quince años "Venezuela se ha convertido en un país más violento, menos soberano y con más gente que quiere emigrar".
"El país está enfermo de intolerancia, con una moneda más débil, militares convertidos en activistas del Partido Socialista Unido (PSUV, oficialista) y periodistas atemorizados", detalló López.
Dijo que el chavismo "concentró el poder en manos de una persona y su partido" y agregó que "la democracia venezolana que fue ejemplo para la región, es hoy un monopolio, un régimen personalista, semiautoritario, donde el principio de la alternancia en el poder es entendido como una idea contrarrevolucionaria".
También llamó la atención sobre los "orgullosos logros revolucionarios" y dijo que "no se puede hablar de inclusión social cuando el país es un paraíso de criminalidad, de violencia y de corrupción".
De igual forma reprochó "los controles que cercan al sector privado y provocan una marcada escasez de productos básicos y el control de la renta petrolera por el poder político que ha creado una nueva élite, llamada boliburguesía".
"Venezuela cambió, pero cambió para mal, un famoso refrán nacido en revolución dice que los venezolanos éramos felices, pero no lo sabíamos", concluyó.
| Agencia ANSA |


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