14 de agosto 2017 - 02:34

Vidal-Cristina voto a voto; caída de Massa y el “11-S” del peronismo

• AJUSTADO RESULTADO DE LAS PASO EN PROVINCIA DE BUENOS AIRES
En Cambiemos, sin embargo, celebraban resultado bonaerense de cara a legislativa de octubre. Se calienta interna PJ. Hoy empieza nueva campaña.

Equipo. María Eugenia Vidal se abrazó a Mauricio Macri en el festejo de Costa Salguero. En Cambiemos el dato más celebrado fue el derrumbe bonaerense de Sergio Massa de cara a la definición de octubre.
Equipo. María Eugenia Vidal se abrazó a Mauricio Macri en el festejo de Costa Salguero. En Cambiemos el dato más celebrado fue el derrumbe bonaerense de Sergio Massa de cara a la definición de octubre.
Cambiemos y Unidad Ciudadana peleaban voto a voto en la madrugada de hoy las PASO de la provincia de Buenos Aires. El binomio Esteban Bullrich-Gladys González dejó más heridos que vencedores en el PJ bonaerense y no sólo opacó el poder de construcción política de la expresidenta de cara a octubre, sino que jubiló virtualmente a Sergio Massa de la carrera para el Senado al ubicarlo cómodo en el tercer lugar de la grilla electoral y casi sin perspectiva para la presidencia 2019.

El kirchnerismo sufrió anoche la tormenta electoral perfecta: se exponía a perder ante Esteban Bullrich, un candidato que dio ventajas en la campaña a fuerza de falta de carisma, discurso y repetitivos furcios. También padeció el casi 6% de los votos que capturó Florencio Randazzo, casi el porcentaje de votos que necesitó Cristina para garantizarse una victoria ante Cambiemos en el principal distrito electoral del país. Las PASO anticipan un panorama aún más desolador de cara a las legislativas de octubre para el panperonismo. La lealtad de los intendentes PJ del conurbano, que custodiaron el domingo la boleta de Unidad Ciudadana, se esfumará en el segundo tramo de la campaña que comienza hoy. Los jefes comunales jugarán a ganador, con boleta corta, para garantizarse la gobernabilidad en sus concejos deliberantes.

Pero el pronóstico negativo para Cristina, y para el panperonismo, de cara a octubre se potencia también con el derrumbe de Massa en la primera sección electoral, hasta ayer, su bastión electoral. Perdía en San Fernando y arañaba un virtual empate en Tigre. Como dijo Juan Schiaretti, el gobernador de Córdoba y uno de los más cercanos al tigrense, "funcionó la polarización". El fracaso de la "ancha avenida del medio" será aún más estrepitoso en octubre cuando los massistas desencantados se vuelquen hacia la lista de Cambiemos. El peronismo bonaerense se enfrentará así a su "11 de septiembre de 2001".

La elección de Cambiemos se basó en la campaña encabezada por María Eugenia Vidal. A la luz de los resultados, la gobernadora logró traspasar los votos a Bullrich, un precandidato sin instalación bonaerense y con volumen político propio. El nivel de participación en la primaria bonaerense superó el 77%. El binomio oficialista perdió en la tercera sección electoral (La Matanza-Lomas de Zamora), pero compensó con un triunfo escueto en la primera sección electoral. Ese diferencial se basó en la caída libre de Massa, que capitalizó Cambiemos. La paridad Cambiemos-Unidad Ciudadana se aseguraba anoche con los votos del interior de la provincia de Buenos Aires, en especial la segunda (Areco, Pergamino), la quinta (Mar del Plata) y la sexta (Bahía Blanca) a favor del oficialismo.

El resultado de las PASO potenció la acefalía del peronismo bonaerense. Con Massa hundido junto a Margarita Stolbizer y Florencio Randazzo con un porcentaje marginal, el poskirchnerismo no logró reinventarse bajo el sello Unidad Ciudadana. No alcanzó con el voto bronca, la campaña del miedo ni tampoco con esconder a La Cámpora tras un cambio de discurso y tono de Cristina. Cambiemos cometió una serie de errores no forzados en la campaña que le dieron ventaja gratis, de entrada, a la expresidenta: corrida cambiaria, ajuste de tarifas, subas en naftas, obras sociales y paritarias a la baja no alcanzaron para opacar el hartazgo que el electorado bonaerense manifestó ayer hacia las distintas expresiones del peronismo de la provincia de Buenos Aires. No hubo voto bronca ni voto bolsillo. Hubo voto saturación.

Hoy se abre el expediente por la sucesión del peronismo y se firma el certificado de defunción del PJ bonaerense, a la deriva tras la renuncia de Fernando Espinoza y con el kirchnerismo más expuesto que nunca. "Sacamos en la PASO el resultado que esperábamos en octubre", festejó ayer un colaborador de la mesa chica de Vidal. Cambiemos cimentó su elección a partir de las ventajas ampliadas en la primera sección en relación con 2015. Ganó en San Miguel, donde Daniel Scioli se había impuesto a Macri dos años atrás. En Vicente López, también superó el techo de votos 2015. En La Matanza, bastión ultra kirchnerista, donde en 2015 el Frente para la Victoria había sacado más de 200 mil votos de ventaja, anoche se reducía esa diferencia y Verónica Magario ganaba por un margen menor. Es decir, Cambiemos perdió por menos en la tercera sección pero ganó por más diferencia en la primera sección.

Sólo en 2005, cuando Cristina de Kirchner se había impuesto a Hilda "Chiche" Duhalde, un oficialismo ganó elecciones de medio término. El resto fueron resultados favorables a opositores. En 1997, con Carlos Menem presidente, ganó Graciela Fernández Meijide. En 2001, el PJ le ganó a la Alianza con 37%. En 2009, la boleta encabezada por Francisco De Narváez junto a Felipe Solá y Macri le ganó a Néstor Kirchner. Anoche, y después de nueve años, la elección de medio término bonaerense volvía a tener un final abierto de cara a las legislativas de octubre.

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