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Viejo Almacén: la marca y poco más
La pareja Nicole Nau-Luis Pereyra es, lejos, lo mejor del show actual de El Viejo Almacén, donde también se impone el oficio del cantor Hugo Marcel.
El Viejo Almacén es un clásico de la cartelera porteña, aunque a medida que han ido desapareciendo las grandes figuras de su escenario y olvidó la renovación estética, ha perdido también a su público local. Por ese lugar pasaron, entre muchos otros, nombres ilustres como Aníbal Troilo, Osvaldo Pugliese, el Polaco Goyeneche, Virginia Luque, o sus fundadores Edmundo Rivero y Carlos García. Pero, desde hace un buen tiempo y con nuevos propietarios luego de distintos vaivenes económicos, el tradicional lugar ha resignado los nombres de peso en su programa y el mayor desarrollo de su propuesta artística en favor de la marca que se instalara hace 40 años y del consecuente trabajo de marketing con cruceros y hoteles para extranjeros.
Sobre esa base, su programa actual sobre el que se informa poco al público asistente- tiene como fundamento sonoro un quinteto de formato no piazzolleano (dos bandoneones, violín, contrabajo, piano) integrado por buenos músicos que se lucen menos de lo que podrían, escondidos en un repertorio muy tocado con el que se permiten poco vuelo y un exceso de velocidad en cada interpretación que no tiene justificativo musical.
Daniel Viacaba, el director, deja ver lo mejor de sí en un solo de piano para "Adios Nonino", y a ratos queda claro también lo que pueden hacer "fuera de libreto" el violinista Martín González y el bandoneonista Leandro Ragusa. El elenco suma a una cantante que difícilmente quedará en la historia y a un conjunto de folklore andino con más de alegría festivalera que profundidad estética.
Por su oficio y por las muchas horas de escenarios pisados en los lugares más diversos, el cantor Hugo Marcel rompe un poquito el molde. No porque sea un renovador ni porque aborde un repertorio sorprendente, sino porque tiene una "mugre" y una eficiencia que logra hacernos escuchar con placer piezas como "La última copa" o "Por una cabeza".
Hay un punto alto, sin embargo, en esta propuesta actual de El Viejo Almacén. Recién llegados de Europa donde estuvieron realizando una gira muy larga y de fuerte repercusión mediática, luego de haber estado en el festival de Cosquín, y con una historia ilustre con la danza rioplatense aquí y en el exterior, la pareja de la alemana Nicole Nau y del santiagueño Luis Pereyra es lo verdaderamente diferente. Es cierto que su participación es relativamente breve, pero esa presencia sobre el final del show vuelve a mostrar por qué están entre las duplas más prestigiosas del baile de tango de la actualidad.

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