16 de marzo 2009 - 00:00

Viejos oficios y negocios resurgen ahora con la crisis

A la hora de cuidar el bolsillo, los zapateros, las reparaciones de artefactos y el servicio de delivery son algunos de los rubros que se vieron beneficiados por la crisis financiera.
A la hora de cuidar el bolsillo, los zapateros, las reparaciones de artefactos y el servicio de delivery son algunos de los rubros que se vieron beneficiados por la crisis financiera.
La crisis financiera y los ajustes económicos fueron la oportunidad para que algunos sectores relegados resurgieran. Las viejas modistas, los olvidados zapateros, los talleres mecánicos y los técnicos de electrodomésticos, entre una amplia lista, son algunos de los casos. Además, florece cada vez con más fuerza el negocio del delivery en un sector gastronómico devastado.
La Asociación Argentina de Hoteles, Restaurantes, Confiterías y Cafés aseguró que a fines de 2008 creció un 30% el número de restoranes de Capital Federal que decidieron cerrar sus puertas. Ante esta situación, los deliveries vieron su oportunidad para sumar clientes. Es que los amantes del buen comer no se dejan vencer por los precios que suben desmedidamente. Ahora optan por la comodidad y la economía ante todo. El delivery no cuenta con servicio de mesa, abarata los costos en bebida, permite compartir los platos y hasta evita los gastos en viajes. 
«Las ventas en enero aumentaron más del 20% en comparación con el año anterior», afirma Nuria, encargada de un delivery de sushi y cocina japonesa en Palermo Hollywood, mencionando como principal razón la disminución de viajes vacacionales. «En el primer mes del año, las ventas siempre son malas, porque la gente está vacacionando, pero este año fue diferente. Se notó que los clientes se quedaron en la Ciudad», comentó Nuria.
Muchos afirmaban que llevar a reparar un electrodoméstico y reciclar un vestido eran tareas que estaban en vías de extinción. Pero en tiempos de crisis, con los precios cotizados en dólares y una inflación en suba, nada se tira, todo se arregla.
Así sucede en la industria de la moda. A pesar de la liquidación anticipada y las superofertas, las ventas en ropa cayeron hasta un 30% en comparación con el año anterior, situación que favorece a las ya olvidadas modistas. «La crisis me benefició totalmente, los trabajos aumentaron en un 70%, en comparación con 2008», aseguró la modista Teresita María Sánchez.
Con el comienzo de clases, los arreglos más solicitados fueron la renovación y el refuerzo del uniforme escolar. Es que las diferencias económicas son más que notorias a la hora de las compras colegiales. Un trabajo recurrente entre las costureras es «el reciclaje de las viejas prendas». Un vestido de fiesta de hace 20 años, con detalles, agregados y arreglos se puede convertir en una prenda moderna, elegante, y sobre todo baratísima.
Patricia, modista del barrio de Belgrano, aseguró que «hoy se da una nueva modalidad entre las clientas; dejan de lado la marca y por la misma plata compran más prendas». Es común que las mujeres a la hora de comprar se agrupen y vayan a recorrer las calles de Once y Avellaneda, donde las ventas son al por mayor y los productos, más económicos.
Por su parte, los zapateros también sienten los cambios. Los meses veraniegos son para este rubro épocas flojas y sin grandes trabajos. Pero 2009 les trajo una sorpresa. La demanda de arreglos y compostura de calzado creció. «Comparado con otros años, se está trabajando mejor», aseguró Cristian, del local Rapi Tac, que, ante el aumento de trabajo, decidió abrir una nueva sucursal en diciembre.
Aquellos que tuvieron sus vacaciones optaron por arreglar sus valijas para emprender el viaje en excelentes condiciones. La diferencia es otra vez más que notoria. Comprar una valija pequeña sale como mínimo entre $ 400 y $ 500 mientras que un arreglo cuesta $ 180.
Los técnicos de electrodomésticos se suman a la lista de beneficiados por la crisis. Ya no es momento de comprar; ahora se arregla y se recicla y esto se nota en el rubro. José, técnico especializado en refrigeración, afirma que «hay una tendencia marcada a arreglar los artefactos viejos antes que comprar». No sólo para preservar la economía familiar, sino porque la calidad del viejo electrodoméstico es ampliamente superior a la de los que se fabrican hoy en día.
Aunque en los artefactos económicos es casi impensado que se hayan incrementado los arreglos. Sorprende saber que también se registró una suba. La reparación de celulares creció entre el 20% y el 25% en el último semestre de 2008. Los técnicos explicaron que el fenómeno se da en los denominados «mediana y alta gama», aquellos que cuentan con cámara fotográfica, reproductor de MP3 y otros lujos que los encarecen. «Los clientes siempre prefieren arreglar, aunque la diferencia en plata no sea tan marcada», afirmó Mariano, técnico en reparación.
Los talleres mecánicos son otros de los rubros agradecidos a la crisis financiera. Es que aseguran que la diferencia es notoria y el trabajo aumentó. «En los últimos tres meses el trabajo se incrementó en un 30%», afirmó Sebastián, del taller Aníbal, con experiencia en el rubro desde 1943. Así mismo, los encargados de la distribución de repuestos afirman que se incrementaron las ventas, con la característica de que ahora se consumen mucho más marcas alternativas. «Las segundas marcas son un 50% más económicas», aseguró Sebastian, encargado de la empresa Multiparts.
Finalmente, hay una nueva tendencia que se instala con más fuerza entre las empresas. «Crecen los presupuestos y las entrevistas con posibles clientes, por el servicio de recargo de tonner», asegura Alejandro, de la firma Tecnología e Insumos. Es que la diferencia es otra vez muy importante. Se disminuyen los gastos en más de 50% y los especialistas aseguran que la calidad es la misma. 

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