25 de enero 2011 - 00:00

Viviendas: megaplán que anticipa pulseada porteña

Amado Boudou, ayer, durante la presentación del plan de viviendas. Detrás, Juan José Mussi.
Amado Boudou, ayer, durante la presentación del plan de viviendas. Detrás, Juan José Mussi.
El Gobierno anunció ayer un megaplán de viviendas para, en 2 años, con una inversión de más de 3 mil millones de pesos, «mudar» de las márgenes de la cuenca Matanza-Riachuelo a 2.384 familias, como parte de un proyecto que incluye construir en el área metropolitana 17.771 viviendas.

La medida, que intenta apaciguar la exigencia judicial para que el Estado desarrolle una política de saneamiento en torno a ese curso de agua, tuvo además un condimento político: el anuncio, entre críticas a Mauricio Macri, lo hizo el ministro de Economía, Amado Boudou.

El dato no es menor: Boudou irrumpió, sobre fines del año pasado, en el ring porteño como desafiante del jefe capitalino. La decisión de Cristina de Kirchner de cederle el protagonismo en la presentación del plan adquirió, de inmediato, un color electoral.

Algo más: en Gobierno se deslizó que en el lenguaje de señas K, la determinación de poner al ministro al frente de ese megaplán implica un guiño claro de preferencia de la Presidente hacia el titular de Hacienda en su duelo con Daniel Filmus por la candidatura K.

Parece, sin embargo, demasiado prematuro para dar por cerrado ese ciclo. Así y todo, en las últimas horas hubo otro mensaje, con tono de advertencia, de las trincheras ultra-K al senador oficialista. Lo hizo desde los paredones el legislador Juan Cabandié.

El referente de La Cámpora, como canciller purista de Olivos, hasta ahora se mostró -aunque había acercado posiciones con Boudou- en una situación neutral entre el ministro, el senador y el titular de Trabajo, Carlos Tomada, los tres referentes que se anotan para la jefatura con franquicia oficial.

«Con Cristina transformaremos la Ciudad», empapeló, Cabandié, las paredes de la Capital en una corrección pública, aunque para entendidos, a los carteles del exministro de Educación de Kirchner que no incluyen a la Presidente y prometen: «Con Filmus ganamos».

El plan oficial -que fue presentado por Boudou; el secretario de Obras Públicas, José López, y el titular de Ambiente, Juan José Mussi- ensaya una respuesta al reclamo judicial, fijado ya por la Corte y más específicamente por el juez federal Luis Armela, para desalojar las márgenes de la cuenca Riachuelo-Matanza.

Se extiende, sin embargo, más allá de ese objetivo: de hecho, en lo que se llama «camino de sirga», es decir en los límites de esos cursos de agua, están censadas en viviendas humildes 571 familias del lado bonaerense y 1.813 del margen que corresponde a la Capital.

Pero el proyecto, que demandará una inversión de más de 3.100 millones de pesos, se extenderá a otras 15.387 familias que se ubican fuera del «área restringida». De éstas, 14.673 radican en provincia de Buenos Aires y 714 en la Ciudad Autónoma.

«Es importante este anuncio porque una de las prioridades de la Presidenta», dijo el ministro y precisó que las obras cumplirán con lo resuelto el pasado 21 de diciembre por el juez Armella que fijó, como plazo máximo, el 1 de febrero para que se presente un plan para desalojar la zona.

Pero, en esa frontera entre ministro y candidato, Boudou no desaprovechó la oportunidad para cuestionar a Macri.

«De las familias que se ubican en el margen del río en la Ciudad, sólo el 13,8 por ciento (250 familias) tiene fecha de entrega por aportes realizados por el Gobierno nacional. Es llamativo que la provincia pueda avanzar y una jurisdicción tan importante como la porteña no pueda hacerlo» castigó.

Y siguió: «La plata está, los planes están y hay una sentencia y un juez que ha ido siguiendo el tema marcando prioridades. No hacemos diferencias. Queremos que las obras se hagan, pero la Ciudad tiene que presentar un plan. Macri no lo tiene», aseguró Boudou.

Dejá tu comentario