29 de enero 2013 - 00:00

Voló, cayó y aterrizó

Voló, cayó y aterrizó
Con mar de mercados bursátiles bastante «picadito», la semana que concluye enero no comenzó con impulsos alcistas. Solamente resultó un juego de resistencia, probando la solidez del blindaje de los índices.

Un testeo del que casi siempre sale bien parado el Dow Jones, capaz de doblegar las noticias adversas hasta diluirlas hasta un mínimo de perjuicios. Así fue ayer, con leve negativo del 0,10 por ciento, aunque esto replicó entre los europeos y por allí las defensas son más vulnerables. En general, todos decayendo en tal región y en términos más notorios.

Al arribar al sur, la debilidad de enero está graficada en el índice Bovespa, que volvió a escaparse de marco y elevó la pérdida a casi el 1,9 por ciento. La nota del día fue un rozagante anotador chino, el Shanghái, que se movió en ofensiva y casi rozando el 2,5%.

En aguas turbulentas, el Merval también tuvo que moverse con fuertes altibajos. Y como tuvo un pique a las alturas en el inicio -acaso, por órdenes acumuladas- su máximo de 3.382 puntos -logrado al mediodía- sufrió a partir de ello una fuerte incursión de oferta que fijó una pendiente hasta mínimo de 3.328, debajo del cierre del viernes, corregido en la hora final para dejarlo en situación «neutra». Con 63 alzas, por 23 bajas, semejantes diferencias positivas comprendieron muchos papeles de escaso peso en la verdadera sensación de la rueda.

Figura descollante, por precios y negocios, nuevamente Telecom que avanzó otro 2 por ciento y con 25 millones de pesos de efectivo. El total operado resultó de buen calibre -en 74 millones de pesos-, lo que permitió una buena corriente de asimilación de las ventas.

Aunque esto deja planteado que hoy puede haber otro fuerte choque de intenciones. La Bolsa, alerta.

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