10 de junio 2009 - 00:00

Vuelven a anunciar un crédito para limpiar el Riachuelo

El plan de limpieza del Riachuelo es quizás una de las mayores deudas de las distintas gestiones.
El plan de limpieza del Riachuelo es quizás una de las mayores deudas de las distintas gestiones.
El Gobierno nacional anunció ayer que el Banco Mundial avaló un préstamo de u$s 840 millones que deberán ser utilizados en el saneamiento de la Cuenca Matanza Riachuelo. Pese a la aprobación del crédito, ahora habrá que esperar a que ese organismo autorice el desembolso, un proceso que puede demandar cinco años y, además, se realizará en dos etapas.

Hace unos meses, la vicepresidenta de la entidad, Pamela Cox, anticipó a grupo de funcionarios y legisladores argentinos que visitaban Washington que el crédito -cuyo monto original era de u$s 1.600 millones- iba a ser aprobado en la reunión de directorio del 9 de junio.

El trámite estuvo demorado por objeciones del departamento de asuntos ambientales del BM y se complicó más por las diferencias de la ex responsable de Medio Ambiente Romina Picolotti y el ministro de Planificación, Julio De Vido, en el plan de saneamiento.

Las autoridades nacionales esperan beneficiar «en forma directa a 3,5 millones de habitantes que hoy no cuentan con una infraestructura mínima que les garantice calidad de vida», según se informó a la prensa en un comunicado oficial.

«Los 840 millones de dólares del préstamo que aprobó el Banco Mundial para el Plan Integral de Saneamiento de la Cuenca Matanza Riachuelo serán destinados, en una primera etapa, a obras para provisión de agua y cloacas y la reducción de la contaminación», agregó el texto distribuido por la Secretaría de Ambiente.

De todos modos, cada vez que se lanza un plan oficial de saneamiento de la Cuenca Matanza Riachuelo surgen en la memoria los recuerdos de promesas incumplidas al respecto de parte de funcionarios de turno.

El Gobierno prometió ahora que la historia será distinta: «Son 840 millones de dólares, que tienen un importante componente de saneamiento. Refuerza, agiliza y permite realizar obras para atacar cuestiones estructurales de la Cuenca», aseguró el titular de la Secretaría de Ambiente, Horacio Bibiloni.

Desde María Julia Alsogaray, con su famoso anuncio de 1.000 días para limpiar el contaminado río en 1993, hasta Picolotti y sus 10 años de plazo, en 2007, han sido varios los proyectos que generaron entusiasmo en la gente afectada y poco tiempo después, decepción.

Según se informó, la primera etapa del programa contribuirá a perfeccionar los servicios de desagües cloacales en la cuenca; la minimización de las descargas industriales sin tratamiento a los cursos de agua, lo que potencia la inmundicia en la que viven millones de personas y provoca múltiples enfermedades.

Además, el proyecto contempla el mejoramiento del sistema de drenaje urbano; el uso del suelo en la cuenca y el fortalecimiento institucional de la Autoridad de Cuenca Matanza Riachuelo, ACUMAR, órgano ejecutor del plan.

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