3 de septiembre 2010 - 00:29

Vuelven a restringir el gas a las empresas (por el frío)

• Recién se espera mejora el lunes.
• También se disparó la demanda de electricidad y se importó de Brasil

Por las bajas temperaturas registradas desde el miércoles en casi todo el país, ayer volvieron a aplicarse restricciones en el suministro de gas prácticamente totales a las industrias, tal como había sucedido durante varias jornadas de julio e incluso de agosto. Las plantas fabriles recibieron en el mejor de los casos un mínimo técnico para no tener que apagar los hornos y retomar rápidamente la actividad cuando se normalice la provisión.

De todas formas, recién habría una mejora de la situación a partir del lunes, porque el frío seguirá por lo menos hasta el domingo. Por el aumento en la demanda residencial y por la estrategia de Enargas (ya vista en otras ocasiones en este invierno) de seguir dándoles gas a industrias hasta el último momento posible, el sistema gasífero operó ayer al límite, con probabilidad de que en las localidades más alejadas de la puerta de entrada («city gate») del gas se hayan notado problemas de presión.

Esto es así porque el sistema de gasoductos operó con line-pack negativo, es decir, sin reservas almacenadas en las cañerías y con un faltante de 12 millones de metros cúbicos para entregar el producto con presión normal en todos los puntos. La inyección total llegó ayer a 122 millones de metros cúbicos, de modo que el faltante equivale al 10% de lo ingresado.

Sobre ese total, alrededor de 16,7 millones de metros cúbicos fueron importados, considerando 6,8 millones provenientes de Bolivia y 9,9 millones de GNL para regasificar en el buque metanero instalado en Bahía Blanca.
(Este último dato sobre el GNL importado fue incluido por primera vez en forma discriminada en el sitio del ente regulador). De este modo, la producción local de gas se ubicó ayer en alrededor de 106 millones de metros cúbicos, uno de los niveles más bajos del invierno.

El line-pack se recuperaría algunos millones de metros cúbicos hoy debido a que la demanda se cortó ayer drásticamente por el lado de las industrias, y después durante el fin de semana se terminaría de estabilizar el sistema. La expectativa de las empresas y del Gobierno es que estos días hayan sido los últimos de temperaturas muy bajas de este año.

El frío también disparó la demanda de electricidad por encima de 19.000 megavatios, por lo cual se recurrió a importar 980 megavatios de Brasil. El alto consumo de energía que se advierte desde julio está ya afectando el nivel de las represas hidroeléctricas del Comahue, cuyos niveles de agua se encuentran ligeramente por debajo de los máximos normales, a diferencia del año pasado en esta época cuando, con otras temperaturas, ya se había empezado a devolver electricidad a Brasil.

Tanto el sistema gasífero como el eléctrico no estarían en condiciones para afrontar un setiembre más frío que lo habitual debido a la caída de la producción local de gas, la baja en las reservas de agua y los aportes reducidos de Salto Grande. Además, durante este mes y el próximo debe reintegrarse la electricidad importada desde junio a Brasil porque a partir de noviembre el sistema energético empieza a estar presionado por el calor.

En este escenario, las empresas eléctricas que dependen del Estado nacional (generadoras, transportistas y las distribuidoras Edenor, Edesur y Edelap) salieron ayer en forma conjunta a reclamar elípticamente un aumento de tarifas, haciendo referencia al escaso costo de la energía. Si el Gobierno termina autorizando un ajuste debería ser también en estos meses, antes de que empiece el verano y la campaña electoral comience a ganar la agenda.

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