Los inversores arrancaron la sesión con pérdidas tras conocerse un dato peor de lo esperado sobre el sector manufacturero en el estado de Nueva York, cuya actividad se situó este mes en su nivel más bajo desde agosto de 2009. Sin embargo, pasada la primera hora de contrataciones los tres indicadores de Wall Street olvidaron el sabor amargo de ese dato y celebraron que la confianza de los constructores de viviendas subió en agosto hasta su nivel más alto en nueve años. El sector inmobiliario, uno de los grandes motores de la economía estadounidense y que estuvo en el epicentro de la grave crisis financiera que se desató en 2008, volvió así a dar nuevas señales que confirman su recuperación. Un buen indicador que seguro va a tener en cuenta la Fed mientras continúa el debate en torno a la fecha para la inminente subida de los tipos de interés, que ya casi todos dan por descontado que será tras su próxima reunión en septiembre. El índice de la asociación de constructores (NAHB) aumentó un 1% hasta los 61 puntos, el nivel más alto desde noviembre de 2005. Con este dato, Wall Street se dio vuelta. Antes, cotizaba con pequeñas pérdidas arrastrado por el Índice manufacturero Empire State, que reflejó una caída hasta -14,92 a niveles que no se veían desde 2009, en plena recesión. En el mercado de materias primas las cosas no anduvieron tan bien, ya que el precio del petróleo continuó en caída libre (ver nota aparte). Esto se deba a la crisis que arrastra el crudo por el exceso de oferta en los mercados a la cual se suma ahora la incertidumbre en torno a la economía china tras verse obligado a devaluar el yuan.
| Agencias EFE y AFP |


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