4 de marzo 2015 - 00:00

Washington buscará desprenderse de mítica cadena disidente cubana

Washington y Miami - La Casa Blanca propuso convertir a Radio Martí, una emisora controlada por el Gobierno estadounidense que transmite noticias por radio y televisión hacia Cuba con el objetivo de debilitar el sistema comunista de la isla, en una entidad independiente, a medida que Washington busca restablecer lazos con La Habana.

La propuesta, sumergida en el presupuesto federal divulgado el mes pasado, fue presentada unas seis semanas después de que Estados Unidos y Cuba acordaron el 17 de diciembre lanzar un esfuerzo común para restablecer los lazos diplomáticos y normalizar las relaciones tras más de 50 años de enemistad.

Funcionarios estadounidenses dijeron que la propuesta no está relacionada con la nueva iniciativa hacia Cuba y que tiene como objetivo modernizar la estación de radio y televisión.

Sin embargo, el plan molestó a críticos del deshielo de relaciones con Cuba, que ven los cambios propuestos como parte de lo que describen como el abandono de la Casa Blanca a la lucha contra el Gobierno autoritario de la isla, dijo un asistente del Congreso. Más detalles de la propuesta serán revelados hoy, cuando el Gobierno difunda documentos adicionales sobre el presupuesto de Estados Unidos.

Radio Martí, legado de los esfuerzos de la Guerra Fría para llegar al público cubano y erosionar el respaldo a sus gobernantes a través de la radio, la televisión e internet, ha sido acusada de anticastrista y es profundamente rechazada por La Habana.

Según la propuesta, la emisora con sede en Miami, que forma parte de la Junta de Gobernadores de Radiodifusión (BBG, por sus siglas en inglés), una agencia federal independiente de Estados Unidos, se convertiría en una entidad separada, junto con partes no especificadas de la Voz de las Américas, un servicio en español.

La entidad dejaría de ser parte del Gobierno de Estados Unidos aunque se convertiría en un "concesionario" que recibe fondos federales. La propuesta no especifica cómo sería reestructurada Radio Martí, más allá de que sería una "organización privada sin fines de lucro".

El plan tendría que ser aprobado por el Congreso, dominado por los republicanos, donde algunos de sus miembros que se oponen al deshielo afirman que Wa-shington parece estar cediendo su poder de presión ante Cuba al aliviar las sanciones sin obtener a cambio compromisos suficientes de que se mejoren los derechos humanos y políticos en la isla.

Consultada acerca de las razones detrás de la propuesta, la portavoz de BBG, Letitia King, dijo que la idea era crear un marco no federal para el organismo de radiodifusión que proporcionaría una mayor flexibilidad en términos de contratación, adquisiciones y cuestiones administrativas, eliminando las regulaciones que rigen al Gobierno federal. King dijo que si el cambio es aprobado por el Congreso, la transición tomaría al menos dos años.

Philip Seib, un profesor de periodismo y de diplomacia pública en la Universidad del Sur de California, duda que el Congreso apoye los cambios propuestos a Radio/TV Martí, a pesar de que no cumplen con el desempeño esperado. "No sé si el Congreso va a estar muy dispuesto a hacer algo que cambie ese statu quo", sobre todo porque muchos republicanos se oponen a la apertura del Gobierno de Barack Obama hacia Cuba, agregó Seib.

Agencia Reuters

Dejá tu comentario