Pekín - El presidente y jefe de partido chino, Xi Jinping, será a partir del 1 de enero el único responsable del conjunto de las fuerzas de seguridad del país al asumir el mando de las tropas de élite, cuyo control compartía hasta ahora con el gabinete.
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Al empezar 2018 la comisión militar central del Partido Comunista bajo control de Xi asumirá el mando único de la Policía Armada del Pueblo Chino (Wujing), la tropa paramilitar de élite que actúa como "vigía del sistema comunista".
El "hombre fuerte" amplía así sus competencias y las del partido en perjuicio de las del Gobierno, como ya hizo en otras áreas desde que llegó al poder en 2012.
En el futuro, las tropas "ya no aceptarán órdenes del Consejo de Estado", informaron ayer medios estatales citando al gabinete del primer ministro Li Keqiang. Las tropas de élite chinas, formadas por unos 900.000 miembros, creadas tras la represión del movimiento prodemocrático de 1989 para controlar los disturbios en el país, son responsables de la seguridad interna.
La medida podría ser una consecuencia de los misteriosos sucesos de marzo de 2012, cuando movimientos militares en las calles de Pekín desataron especulaciones sobre un intento de golpe, en el que el después destituido responsable de la seguridad, Zhou Yongkang, habría intentado asumir el poder.
Las unidades especiales son responsables de la protección del líder del partido, la vigilancia de edificios del Gobierno y del partido, embajadas, la televisión estatal y otras instalaciones estratégicas y operan de forma independiente a los en torno a dos millones de soldados del Ejército Popular de Liberación.
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