- ámbito
- Edición Impresa
Yemen y, una vez más, un saudita
Fuentes próximas a la investigación dijeron a la cadena que presuntamente líderes de Al Qaeda ayudaron a Umar Farouk Abdulmutallab, un joven nigeriano de 23 años, en toda la logística para superar los controles portando más de 80 gramos de PETN (tetranitrato de pentaeritritol), un compuesto relacionado con la nitro-glicerina y que es utilizado por el Ejército. Richard Reid, conocido como «el terrorista del zapato» que intentó destruir en 2001 un Boeing 767 de American Airlines que volaba de París a Miami, llevaba 50 gramos del mismo explosivo.
Las fuentes consultadas por la cadena estadounidense sostuvieron que probablemente el explosivo que llevaba Abdulmutallab no estalló porque el detonador era demasiado pequeño o no estaba «debidamente conectado». Según los investigadores, Abdulmutallab aseguró haberse puesto en contacto vía internet con un imán radical de Yemen que posteriormente lo conectó con líderes de Al Qaeda en un pueblo al norte de la capital del país. Los investigadores dijeron desconocer si se trata del mismo imán que estuvo en contacto con el comandante Nidal Malik Hasan, presunto autor de la matanza el mes pasado en la base militar de Fort Hood, en Texas. Anwar Awlaki, un clérigo radical nacido en EE.UU. que vive en Yemen desde el año 2002, sería un gran recluta de Al Qaeda.
El sospechoso nigeriano dijo haber vivido con un líder de Al Qaeda en Yemen alrededor de un mes. Allí conoció a un ciudadano de origen saudita, a quien describió como un fabricante de bombas. Una vez más, como ocurriera en los atentados del 11 de setiembre de 2001, aparece la pista saudita, pese a que la monarquía dictatorial de Riad es de íntima confianza de la Casa Blanca.
El explosivo estaba compuesto por un paquete de unos 15 centímetros y una jeringa con un líquido. Ambos estaban cosidos a la ropa interior del joven nigeriano con el fin de que estuviesen cerca de sus testículos, lo que dificulta la detección.
Agencia EFE


Dejá tu comentario