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Zelaya está cerca de volver al poder, pero Micheletti aún resiste
Manuel Zelaya (izquierda) coordinó su equipo de negociadores desde su refugio en la embajada brasileña. Roberto Micheletti (derecha), en tanto, ponía paños fríos al anuncio previo de un acuerdo.
Tras 48 horas de intensas negociaciones, las partes lograron un texto único preliminar de varios puntos, incluido el retorno al poder del mandatario constitucional, sujeto a la aprobación definitiva de Zelaya y Micheletti, dijo el delegado del mandatario constitucional Víctor Meza.
Lo contradijo anoche su contraparte, pese a que había coincidido al mediodía. «Todavía no hay ninguna posición definitiva sobre este punto (la vuelta de Zelaya), pero están en la mesa interesantes alternativas sobre las cuales estamos trabajando», indicó en conferencia de prensa Vilma Morales, ex titular de la Corte Suprema y vocera del equipo negociador michelettista. Su propio jefe había irrumpido a la tarde enfriando las expectativas.
Condicionante
Cuando la comunidad internacional se arriesgaba a celebrar un acuerdo, Micheletti adujo: «Tengo entendido que el grupo de Zelaya está pidiendo que sea el Congreso el que determine si puede regresar o no», pero «eso es un asunto legal, definitivamente es la Corte Suprema de Justicia», dijo en un comunicado el gobernante de facto, insistiendo en la pátina legalista que sobrevuela su discurso.
«El día de mañana (por hoy) los equipos negociadores retornaremos al diálogo, como siempre, pensando en el fortalecimiento de nuestra democracia y en el bienestar de nuestra patria», dijo la delegación de Micheletti en el comunicado.
Horas antes, el jefe del Estado Mayor Conjunto de las Fuerzas Armadas, Romeo Vázquez, había afirmado que el país está «casi al final» de la crisis. «Hemos avanzado bastante, estamos prácticamente casi al final de una crisis», declaró Vázquez. Esa afirmación del militar, quien fue clave en la destitución de Zelaya el 28 de junio, confirmaría importantes grietas en el bloque golpista, en una disputa que se estaría definiendo por estas horas.
De acuerdo con el secretario general de la mediadora Organización de Estados Americanos (OEA), José Miguel Insulza, las partes llegaron a un acuerdo, y uno de los puntos es que no se lleve a cabo una asamblea para reformar la Carta Magna, uno de los objetivos de Zelaya, quien fue derrocado cuando se tensó el clima político por su intento reeleccionista.
Esperanzas
«Creo que ha habido buenos avances que nos permiten sostener esperanzas de que haya una solución hondureña para una crisis hondureña», dijo Insulza desde Washington. La OEA y los gobiernos de la región promueven la aceptación del acuerdo de San José, ideado por el presidente de Costa Rica, Oscar Arias, que en términos generales coincide con los parámetros que habrían pactado los negociadores de Micheletti y Zelaya.
El presidente constitucional volvió el 21 de setiembre al país clandestinamente y está desde entonces refugiado en la Embajada de Brasil en Tegucigalpa, cercado por cientos de militares y policías.
Micheletti apostaba a zanjar la crisis con las elecciones del 29 de noviembre, en las que los candidatos favoritos son Porfirio Lobo, del Partido Nacional; y Elvin Santos, del gobernante Partido Liberal, ambos opositores a Zelaya.
Sin embargo, una mayoría abrumadora de países ya anunció que no reconocerá al ganador de las elecciones hasta tanto no se restablezca el orden constitucional, que provocó a comienzos de julio la suspensión de Honduras en la OEA. Ello y las penu-rias económicas que desata-ron el golpe son factores clave para la aparente salida de la crisis.
Agencias Reuters, AFP, DPA y EFE

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