Zonceras y Sandeces

Edición Impresa

«Si me ponés en la situación de un niño que esté en condiciones de abandono y en situación de una vida que va a ser muy dolorosa y muy triste, y nadie lo quiere adoptar, pero hay una pareja de homosexuales que lo quiere adoptar... Y bueno, que lo adopte. Hay que pensar en la discriminación que puede sufrir un chico. Yo pido que las miremos y con data después decidamos». Gabriela Michetti dijo lo que pensaba y después se arrepintió: «Jamás quise dañar a alguien», aseguró luego de pasarse «toda la noche sin dormir, rezando y reflexionado».



«Vivimos en una dictadura de los votos», le dijo sin inmutarse el director de La Nación, Bartolomé Mitre, a la revista brasileña Veja. Y no se detuvo allí: «Hay una clase baja que no se informa, no escucha, no toma conciencia y sigue a la Presidenta... Cuanto menos cultura hay, Cristina obtiene más votos», señaló.



«A quién carajo le importa». La frase la lanzó el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, cuando un cronista radial le preguntó por la actualidad de la industria automotriz y tal vez pensó que no estaba «al aire» o que el movilero en verdad pretendía abordar otros temas. Para colmo, el ministro acababa de inaugurar el Encuentro de Líderes de la Industria Automotriz 2012.



«La marihuana merece que la tratemos con más respeto», se quejó el presidente uruguayo, José Mujica, al defender su proyecto para que el Estado regule la venta de esa droga. Sobre las críticas a esta iniciativa, dijo que «Uruguay es un país de viejos».



«Paramos por la actitud de soberbia y el maltrato del Gobierno», dijo Hugo Moyano. ¿Un reclamo gremial?



«Para nosotros es muy difícil movilizar a la gente a Plaza de Mayo porque estamos en época de siembra», se atajó el titular de la Federación Agraria, Eduardo Buzzi, que como Moyano adhirió al paro, pero no comprometió participación en la Plaza de Mayo.



«Vine a la Argentina con intención de comenzar una nueva vida». Del jefe narco colombiano Henry de Jesús López Londoño (alias «Mi sangre»), ante un juez federal.



«No tiene sentido ser optimistas». Sinceridad brutal la de Mariano Rajoy en una entrevista. El jefe del Gobierno español dice que su país sólo crecerá en 2014.



«Me gustan los morochos, pero no todos». Menos mal que lo aclaró Alexandra Larsson, «la sueca», que en dos semanas Tinelli convirtió en la chica del momento. Por la aparición de un video hot junto a tres hombres, «estuve un mes en casa, llorando: ¡fue un infierno! No entendía cómo un hijo de puta aprovechó mi buen momento para intentar sacarme plata», le contó a Gente.



«Iba a casarme en Ibiza y no pude, pero ahora en Buenos Aires, no tengo apuro», le contó Silvina Luna a Gente, que en julio había dejado su trabajo en la televisión argentina siguiendo a su novio DJ a España. «Me cayó la ficha de que tengo que cuidar mi profesión», dijo.

Dejá tu comentario