23 de agosto 2022 - 00:00

El blanqueo, las medidas fiscales y el desembarco de Rubinstein le quitaron presión al dólar paralelo

Pese al clima global adverso, el CCL cortó una racha alcista, el MEP bajó 1,4% y el blue cedió 1%. Mejoró la liquidación del agro y el BCRA pudo comprar unos u$s140 millones, el monto diario más alto en casi dos meses.

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Pixabay

La fuerte presión sobre los dólares paralelos comenzó a aflojar ayer en la plaza local, pese a un contexto global adverso en el que la moneda estadounidense continuó apreciándose frente otras divisas. En el frente financiero nacional, ayudaron a mejorar el clima las fuertes señales lanzadas por el Gobierno hacia el mercado, que incluyeron un recorte del gasto público, la fuerte reducción del déficit primario en julio informada ayer, la promulgación del blanqueo para la construcción y la designación de Gabriel Rubinstein como viceministro de Economía.

En ese marco, el dólar contado con liquidación (CCL) cortó una mini racha de tres fuertes subas consecutivas y terminó al filo de los $300, mientras que el MEP cayó hasta los $287. El blue también cerró en baja. En paralelo, la aceleración del ingreso de divisas por parte del agro le permitió al Banco Central capturar la mayor cantidad de dólares en casi dos meses.

El mercado local celebró, por un lado, la designación de Gabriel Rubinstein como viceministro de Economía y, por otro, el resultado fiscal de julio, que mostró la primera caída real del gasto en 10 meses, lo que desembocó en una marcada desaceleración del déficit fiscal primario, “compatible” con la meta de un rojo de 2,5% del PBI en las cuentas públicas, tal fue acordado con el FMI. Además, el Gobierno avanzó en un recorte de $210.000 millones en las partidas para distintos ministerios y se promulgó la ley que prorroga el blanqueo destinado a incentivar la actividad de la construcción.

La distensión cambiaria en la plaza local se produjo pese a registrarse un clima muy adverso en los mercados internacionales, ante el temor de que la Reserva Federal (Fed) refuerce su fuerte compromiso de subas de tasas para frenar la inflación en Estados Unidos.

Bajo este panorama, el dólar CCL -operado con el Global 2030- se mantuvo estable a $300,35, aunque durante la rueda llegó a operar debajo de los $290. Así, la brecha con el dólar oficial retrocedió a 119%. La semana pasada el dólar cable se había disparado $14,82 hasta superar los $300, algo que no pasaba desde el 28 de julio pasado, cuando cerró en los inéditos $321,90.

En tanto, el dólar MEP -también valuado con el Global 2030- cedió 1,4% a $287,88, por lo que la brecha con el oficial se achicó al 110%. Además, la cotización informal retrocedió 1% y finalizó la rueda en $292, según un relevamiento de Ámbito en cuevas porteñas.

La caída de los dólares financieros también coincidió con las “expectativas de una mayor oferta de divisas desde el campo”, comentó un operador del mercado a este diario. A la espera de una mejora del esquema 70/30 para el dólar soja, el sector agroexpotador aceleró el ingreso de divisas, y al mismo tiempo hubo poca demanda de energía”, agregaron fuentes del mercado.

Esto hizo que el BCRA acumulara ayer compras netas por unos u$s140 millones, el monto más alto desde junio, con lo cual las adquisiciones llegaron a unos u$s280 millones en las últimas siete rondas. La autoridad monetaria absorbió el 40% del volumen operado en el mercado. La recuperación de las reservas internacionales es uno de los objetivos claves del Gobierno para intentar anclar las expectativas de devaluación y para cumplir con la meta pautada en el acuerdo con el Fondo Monetario Internacional.

Este lunes además se conoció el resultado fiscal de julio que “es compatible” con la meta de déficit de 2,5% contenida en el presupuesto, de acuerdo a un comunicado del Palacio de Hacienda.

En tanto, el domingo, luego de semanas en que su designación estuvo frenada tras la difusión de tuits ofensivos contra Cristina Kirchner y el kirchnerismo, finalmente el ministro de Economía, Sergio Massa, confirmó a Gabriel Rubinstein como secretario de Programación Económica, el segundo cargo de importancia dentro de la estructura que lidera el ministro Sergio Massa. Rubinstein es un economista de buena llegada al establishment y de perfil más bien ortodoxo, que tendrá a su cargo la coordinación técnica de las políticas de estabilización. Es por eso que su llegada fue bien recibida por el mercado.

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