6 de diciembre 2022 - 00:00

El FMI respalda el blanqueo (si mejora reservas y recaudación)

El Fondo Monetario Internacional dio el aval al proyecto de blanqueo impositivo y de capitales que Sergio Massa anunció ayer al presentar el acuerdo de intercambio de información entre la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP) y el Internal Revenue Service (IRS) norteamericano. Se sabe que el organismo financiero siempre se manifiesta en contra de los planes de moratorias y perdones impositivos, especialmente en Argentina, donde históricamente las misiones que fiscalizan las cuentas criollas cuestionan a los funcionarios locales que avanzan en este tipo de decisiones. Se lo dejaron en su momento en claro a Domingo Cavallo, Roque Fernández, José Luis Machinea y Roberto Lavagna, entre otros. Sin embargo, la misión que la semana pasada terminó de cerrar las metas del tercer trimestre en Washington recibió un guiño especial para que Argentina aplique una normalización de cuentas de argentinos residentes en Estados Unidos. Y, de paso, con el resto que tiene dólares fuera del sistema formal.

La coincidencia tanto del equipo económico presente en la sede del FMI como de los técnicos que controlan las cuentas locales es que un blanqueo en las actuales circunstancias ayudará al país a cumplir la meta que más cuesta lograr de las tres pactadas en el Facilidades Extendidas. Y, además, en el largo plazo, conseguir una mejora en la recaudación impositiva, otra de las variables que más sigue el Fondo cuando analiza la evolución de los números locales.

En el primer caso, el Palacio de Hacienda le aseguró al FMI que, aun con un resultado poco favorable, las arcas públicas podrían sumar no menos de u$s3.000 millones a las reservas del Banco Central con el blanqueo. La promesa local es que ese dinero irá directamente al ahorro y al cumplimiento de la meta global de un superávit de reservas de no menos de u$s5.000 millones para todo 2023. Sabe el Fondo que la salida de divisas fue el principal problema que tuvieron tanto Martín Guzmán como Sergio Massa para cumplir con las metas pactadas, dado que, finalmente, el déficit fiscal de 2,5% del PBI y la emisión monetaria de menos de 0,9% del PBI pudieron garantizarse ya en el tercer trimestre. No sin esfuerzo, pero tampoco con ajustes imposibles. No fue el caso de las reservas, que sólo pudieron ser positivas ante el FMI con la aplicación del Plan Soja II de diciembre y sus aportes extraordinarios. Las dos partes coincidieron en Washington en que estos ingresos son circunstanciales, y que se necesitará en 2023 algo más que medidas no convencionales para cumplir con la meta de reservas. Por esto, cualquier idea que apunta a aumentar los ingresos de divisas debe ser bienvenida.

El segundo argumento para avalar un blanqueo por parte del FMI es la potencial mejora en la recaudación impositiva que un reconocimiento de activos financieros en el exterior o fuera del sistema legal, tendría para el país en cuanto a la evolución de Bienes Personales. Se sabe que la recaudación de este tributo es una foto de las posesiones financieras y físicas de un contribuyente al 31 de diciembre de cada año, con lo cual, el resultado recién se verá en los ingresos fiscales cuando se declare el impuesto para el ejercicio 2023, que los argentinos y residentes liquidarán entre abril y mayo de 2024. Sin embargo, números básicos con potenciales resultados mediocres de un blanqueo realizados por el equipo económico, garantizan una potencial recaudación de no menos de u$s1.000 millones anuales. Sería dinero que el gobierno recibiría en 2024, pero que se proyectaría por los 12 años de vigencia del Facilidades Extendidas, mejorando la capacidad argentina de mostrar solvencia fiscal. Además de la posible mejora en la capacidad física invertida a partir de la decisión de algunos argentinos con dólares fuera del sistema, que blanqueen para mejorar las inversión en producción.

Teniendo en cuenta estas variables es que el FMI no pondrá trabas a que Massa y su equipo avancen en el envío de un proyecto de blanqueo de capitales físicos y financieros al Congreso. Lo que, obviamente, se verá con ojos críticos es si la plataforma de lanzamiento de la idea en el parlamento es el proyecto original que tiene media sanción en el Senado, por el cual el dinero que ingrese desde el exterior debe ir teledirigido a un fideicomiso exclusivo para el pago de la deuda con el FMI. No es que este proyecto no le sea útil al Fondo. Lo contrario. Las críticas aparecen en el momento de los considerandos, donde se cuestiona el origen legal de la deuda que tomó Mauricio Macri en 2018.

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