4 de junio 2026 - 14:53

El Gobierno aprobó dos nuevos proyectos RIGI por casi u$s1.850 millones

Dio luz verde a un gasoducto estratégico para exportar GNL desde Río Negro y a la segunda etapa de un proyecto de litio de Posco en Salta y Catamarca. Entre ambos desarrollos prevén generar exportaciones por más de u$s2.800 millones anuales.

El proyecto de mayor magnitud corresponde al gasoducto San Matías, que demandará una inversión estimada de u$s1.300 millones.

El proyecto de mayor magnitud corresponde al gasoducto San Matías, que demandará una inversión estimada de u$s1.300 millones.

El Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) sumó este jueves dos nuevos proyectos vinculados a sectores considerados estratégicos para la generación de divisas en Argentina. El Comité de Evaluación aprobó inversiones por un total de u$s1.847 millones destinadas al desarrollo de infraestructura para exportación de gas natural licuado (GNL) y a la ampliación de la producción de litio en el norte del país.

Las iniciativas corresponden al gasoducto San Matías, asociado al proyecto de exportación de GNL Southern Energy, y a la segunda etapa del emprendimiento de litio Sal de Oro, desarrollado por la compañía surcoreana Posco en Salta y Catamarca.

Con estas aprobaciones, el Gobierno busca acelerar inversiones vinculadas a los sectores energético y minero, dos actividades que concentran gran parte de las expectativas de crecimiento de exportaciones para la próxima década.

Un gasoducto para potenciar las exportaciones de GNL

El proyecto de mayor magnitud corresponde al gasoducto San Matías, que demandará una inversión estimada de u$s1.300 millones.

La obra permitirá transportar hasta 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural desde Neuquén hasta el Golfo San Matías, en la provincia de Río Negro, donde se desarrollan los proyectos de exportación de gas natural licuado impulsados por Southern Energy.

Según se informó, el ducto estará completamente dedicado al abastecimiento de las futuras plantas de licuefacción y exportación de GNL.

La infraestructura es considerada una pieza clave para monetizar el crecimiento de la producción de Vaca Muerta y permitir que Argentina amplíe su presencia en el mercado internacional de gas.

De acuerdo con las estimaciones oficiales, el proyecto habilitará exportaciones por aproximadamente u$s2.500 millones anuales una vez que entre en operación.

La iniciativa se complementa con el proyecto Southern Energy LNG, que ya había sido aprobado dentro del RIGI durante 2025 y que contempla la instalación de buques licuefactores frente a la costa rionegrina.

Posco amplía su apuesta por el litio argentino

La segunda aprobación corresponde a la fase II del proyecto Sal de Oro, ubicado entre las provincias de Salta y Catamarca.

La inversión comprometida alcanza los u$s547 millones y permitirá ampliar la capacidad de producción de carbonato de litio hasta 23.000 toneladas anuales.

El emprendimiento pertenece a la compañía surcoreana Posco, una de las empresas internacionales que más fuerte apostó por el desarrollo del litio argentino durante los últimos años.

Según las proyecciones presentadas ante el Comité RIGI, la nueva etapa permitirá generar exportaciones superiores a los u$s300 millones por año.

El proyecto forma parte del crecimiento que experimenta el denominado Triángulo del Litio, integrado por Argentina, Chile y Bolivia, una de las regiones con mayores reservas mundiales del mineral utilizado para la fabricación de baterías destinadas a vehículos eléctricos y sistemas de almacenamiento energético.

Energía y minería, los principales motores del régimen

Las nuevas aprobaciones refuerzan una tendencia que se viene observando desde la puesta en marcha del RIGI: la concentración de inversiones en proyectos vinculados a hidrocarburos, minería y recursos naturales.

Tanto Vaca Muerta como los desarrollos de litio aparecen entre los principales receptores de capitales dentro del nuevo esquema de incentivos impulsado por el Gobierno.

La aprobación del gasoducto San Matías y de la expansión de Sal de Oro también refleja el creciente peso que tienen las exportaciones energéticas y mineras dentro de la estrategia oficial para incrementar el ingreso de divisas.

Entre ambos proyectos, las exportaciones potenciales superan los u$s2.800 millones anuales, una cifra equivalente a varios puntos del actual superávit comercial energético argentino.

El desafío de transformar inversiones en exportaciones

La aprobación formal dentro del RIGI constituye uno de los pasos necesarios para avanzar con los desembolsos comprometidos, aunque el desafío ahora será concretar las obras y poner en marcha la infraestructura requerida.

En el caso del gasoducto San Matías, la construcción será determinante para acompañar el crecimiento productivo de Vaca Muerta y abastecer los proyectos de GNL que buscan posicionar a Argentina como exportador global de gas.

En minería, la expansión de Sal de Oro se suma a otros proyectos que avanzan en el norte argentino y que buscan consolidar al país como uno de los principales productores mundiales de litio.

Con estas dos nuevas aprobaciones, el RIGI continúa ampliando su cartera de proyectos y profundiza la apuesta oficial por sectores que aparecen llamados a desempeñar un rol central en la generación de exportaciones durante los próximos años.

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