26 de diciembre 2013 - 18:53
A los 97 años, murió el Doctor Tangalanga
-
San Valentín: en la era de los vínculos modernos, ¿se acerca el fin de las comedias románticas?
-
La nueva película de acción que llega a Prime Video y será tendencia este 2026
Julio Victorio De Rissio, popularmente conocido como el Doctor Tangalanga
Tenía algunas rutinas que divertían a sus admiradores, como referir a un sobrino suyo o a un tío de Bahía Blanca como damnificados en alguna transacción y desafiar al interlocutor a una pelea a golpes de puño en alguna dirección precisa.
Muchas veces ponía en duda la catadura moral del que estaba del otro lado del aparato y deslizaba acusaciones como que en alguna cancha de papi fútbol los chicos eran "acariciados" por los responsables del lugar, lo que enardecía más al antagonista. Se identificaba con diversos nombres y cuando debía revelar su número telefónico comenzaba con dígitos normales para luego pasar al disparate agregando números infinitos e incluso restas y divisiones.
La identidad de ese individuo al que nadie había visto el rostro era un misterio bien guardado, hasta que alguna nota periodística -cuya foto escamoteaba sus facciones- y la convocatoria de Jorge Guinzburg para que actuara en "Peor es nada", en 1994, dieron algún indicio.
En televisión, Tangalanga apareció como un señor mayor, bastante atildado aunque sus rasgos estaban ocultos por un bigote y una barba postiza, además de un gorro con visera, elementos que nunca abandonó en su actividad pública.
Ese programa fue el espaldarazo para ampliar su fama, que se extendió al ciclo de Susana Giménez y hasta su única incursión cinematográfica en el largo de animación argentino "El sol" (2009), de Ayar Blasco, visto en el Malba, donde su voz se escuchaba junto a las de otros actores.
Las bromas pesadas de Tangalanga pasaron de lo casero a la industria discográfica con "Los llamados telefónicos del Dr. Tangalanga", que alcanzaron los 9 volúmenes, "Los llamados inéditos del Dr. Tangalanga" (4 volúmenes), "Dr. Tangalanga: Cuentos con amigos" y otros tantos, que vendieron más de 250.000 copias oficiales y obtuvieron Discos de Oro.
El humor de Tangalanga cruzó el Río de la Plata y se afincó en Uruguay, donde cosechó miles de adeptos, lo mismo que en Chile, México y la colonia latina de Estados Unidos, donde se supone que las pautas del humor son distintas.
En la Argentina tuvo fans reconocidos como Luis Alberto Spinetta, que incluyó su voz sampleada en la canción "Lago de forma mía", del álbum "Pelusón of milk" (1991), además de David Lebón, Diego Arnedo y la banda El Otro Yo.


Dejá tu comentario