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• El encuentro de Cabo Vírgenes es el punto de partida de una interesante muestra de artistas patagónicos que llegará este año a la Fundación Federico Klemm. Buena noticia, pues así se podrá diferenciar del arte que con criterio excesivamente simplista y oneroso despliegue, presentó en Buenos Aires la Fundación Patagonia. Es decir, no todo el arte del Sur se reduce a la pintura de paisajes posimpresionistas. En el Museo de Cabo Vírgenes, Sonia Cortez, que trabaja con documentos históricos del lugar, presenta la copia del segundo censo que se realizó en Argentina. La obra es un testimonio de que la desolada Santa Cruz no figuraba en el primer censo (1984), porque la población era escasa. Otra de sus obras es una gigantografía de un telegrama manuscrito, del que se desprende la vicisitud que acarrea la construcción de un puente para cruzar ganado y, además, los significados que en ese contexto adquieren palabras como: « construir», «habitar» o «puente». RIO GALLEGOS Y EL ARTE
• La carencia de diálogo y vínculos genuinos entre las instituciones culturales o educativas con los artistas, no es un problema en Río Gallegos, porque el Rector de la Universidad Austral Aníbal Billoni, es músico y muchos de los alumnos, docentes e investigadores, se cuentan entre sus fans o comparten su vocación. Como Bettina Muruzábal, que exhibe sus sutiles fotograbados en la impecable sala del Centro Cultural Rincón del Arte, una galería, bar, biblioteca y centro de diseño, que montó Norma Segovia al mejor estilo de Palermo Hollywood. También artista, Segovia, expondrá este año sus pinturas que representan enigmáticas fisuras, tajos, heridas, en el Centro Cultural Recoleta. Entre los artistas que llegarán a la Fundación Klemm figuran Liliana Solari, el joven Adriel Ramos y el fotógrafo Horacio Córdoba. TIERRA DEL FUEGO
• En el encuentro estuvieron los fotógrafos Julio Aguirre y Mónica Alvarado, quien dedicada a autorretratarse, cosió en una de las imágenes su mejilla con hilo de fibra vegetal, gesto que le brinda a la obra una peculiar intensidad. En Ushuaia, Gustavo Groh, aprendió el oficio de la fotografía con una beca de la Fundación Antorchas, instaló un negocio dedicado al ramo, y entretanto se dedica a su obra, a retratar los impactantes vestigios (armas, cañones, polígonos de tiro) que quedaron dispersos en la ciudad de Ushuaia desde 1978, cuando en medio del conflicto del Beagle, Argentina se aprestaba para ir a la guerra. En dramático blanco y negro, Groh trabaja con una cámara obscura y pone el acento en el perfil siniestro de estos restos, al parecer olvidados, en espacios donde hoy crecen las flores y juegan los niños.
CENTRO CULTURAL
• En el Centro Cultural de Río Gallegos exhibe sus interesantes dibujos el español Miguel Angel Rebollos. Pese a que se trata de dibujos copiados por niños de revistas del «under» que Rebollo interviene posteriormente, las imágenes mantienen cierta frescura, rescatan la espontaneidadque han perdido los adultos.En otra de las salas del Centro, expone sus pinturas una lugareña, la joven Marcela Botella. Se trata de un auténtico cementerio de la industria y el progreso, vistas de un paisaje invadido por la chatarra del ferrocarril. Los títulos, «Desarraigo», «Soledad», «Lugar de paz», son un perfecto resumen del sentimiento de los artistas, en una ciudad con un alto porcentaje de suicidios.
VIAJERA
• Matilde Marín es conocida en las universidades del interior del país, pues desde hace años recorre las provincias difundiendo sus conocimientos sobre la técnica del grabado y el arte contemporáneo. Ahora, conjuga su afán por estrechar vínculos con la gente de tierra adentro y su vocación viajera, al sumar a su obra la mirada de los patagónicos. «Este encuentro hace al proyecto final, en formato DVD la filmación integrará el libro de 200 páginas y 1500 ejemplares», explica Marín. Su video instalación se presentará en el Instituto Italo Latinoamericano de Roma en febrero de 2006.
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