18 de noviembre 2005 - 00:00

Alain Delon a los 70: "Todo mi mundo ha desaparecido"

Alain Delon:«Todosdicen quesoy un mitoy unaleyendapero eso nomeinteresa».
Alain Delon: «Todos dicen que soy un mito y una leyenda pero eso no me interesa».
Roma (Especial) - Alain Delon cumplió 70 años el pasado día 8, poco menos de un mes antes de Woody Allen, que los celebra el 1 de diciembre. Sin embargo, la actitud de uno y otro ante el arte y la vida no puede ser más distinta. Allen reconoce que los años lo fastidian, y que «no se es más sabio de viejo que de joven», continúa fervorosamente su trabajo como cineasta y escritor. Obviamente, no debe lamentar la paulatina extinción de alguno que nunca tuvo, la belleza, o la condición de sex symbol (aunque discutiría esto último, por cierto).

Alain Delon
, en un extenso reportaje que le dio anteanoche a la RAI, llamado sugestivamente «Una lunga malinconia» («Una larga melancolía»), reiteró que continúa, ocasionalmente, fantaseando con la idea del suicidio, y dijo que sólo vive hoy por sus hijos, y que no le encuentra sentido a su existencia una vez que han muerto todas las grandes personalidades del cine y la política con las que estuvo vinculado en su juventud. «Mi mundo ya no existe, ha desaparecido».

Icono del cine mundial de la segunda mitad del siglo XX, fue entrevistado anteanoche con motivo de sus 70 años. «Sin quererlo tuve la suerte de hacer el trabajo más bello del mundo y en mi vida tuve el privilegio de conocer íntimamente personajes excepcionales como Luchino Visconti, además de actrices hermosas e inteligentes como Romy Schneider y grandes actores como Jean-Paul Belmondo», dijo.

«Con ellos hice cosas fabulosas pero en un cierto momento de mi vida me di cuenta que habían desaparecido todos y que me había quedado solo»,
agregó. «Hoy tengo 70 años, todos dicen que soy un mito y una leyenda pero eso no me interesa, me interesan más los amigos que ya no están conmigo. Y así la única razón que tengo para vivir son mis hijos», manifestó.

Pocos meses atrás, Delon desconcertó a sus fans cuando otorgó una entrevista triste, en la que hablaba de su profunda infelicidad: «Estoy sumamente cansado», dijo entonces. «El tiempo pasa, los amigos desaparecen, la familia se pulveriza». Su último revés afectivo fue la imprevista separación de su última esposa, Rosalie, después de 15 años de convivencia, con el consecuente alejamiento de sus hijos. Con respecto a este tema, dijo en la entrevista: «Lo que puedo asegurar es que no dejaré que sea Dios quien elija el día de mi muerte. Me representé muchas veces, ante mis ojos, el momento en que suceda. Hacer eso no es difícil, es un juego de niños. El problema está en la reflexión, para pasar después a la acción».

La carrera de Delon fue impulsada al estrellato por Luchino Visconti en los años 60, para quien hizo dos películas antológicas como lo son «Rocco y sus hermanos» y «El gatopardo». Luego, siempre en Italia, Michelangelo Antonioni encontró en su bellísimo rostro la expresión de su cine del hastío de los 60 en «El eclipse», y poco después Jean-Pierre Melville, ya en Francia, lo catapultó a la galería más legítima del cine negro con «El samurai», «El círculo rojo» e «Historia de un policía».

Delon
es uno de los pocos actores europeos que, en una vasta filmografía de alrededor de cincuenta largometrajes, prácticamente casi todos ellos son famosos. Además de los previamente citados, podrían recordarse «Los aventureros», «La piscina», «El clan siciliano», «Dos contra la ciudad», «Arde París», «El Rolls Royce amarillo», «La muchacha de la motocicleta», «Borsalino», «Adiós al amigo», «El otro señor Klein», «Raza de señores» y «Tres hombres para matar», entre otros. Su última actuación importante fue en «Los profesionales» («Une chance sur deux»), un fracaso de público en la que había vuelto a compartir cartel con su contraparte de «Borsalino», Jean Paul-Belmondo. En aquel momento, dictaminó que, a su juicio, el cine estaba acabado.

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