21 de febrero 2019 - 18:10

De víctima a victimario o como aprovechar la grieta morir por los "fake news".

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Los hechos 1: Jussie Smollet, actor en la serie Empire (canal Fox) denunció un acto de odio racial y sexual, que caminando hacia su casa en Chicago el 29 de enero a las 2 de la mañana había sido interceptado por dos seguidores de Donald Trump encapuchados (le gritaron “This is a MAGA country”, este es un país Hagamos America Grande Nuevamente, el acrónimo de la campaña de Trump), supuestamente blancos, que lo golpearon, insultaron por ser gay y negro, le volcaron encima lavandina blanqueadora e hicieron una parodia de ahorcarlo.

Conocido activista LGBT y del movimiento afroamericano, la prensa –incluso la local con titulares como “Jussie Smollett, protagonista de Emipre, fue víctima de una brutal golpiza en crimen homofóbico” (29 de enero), “Conmocion en Hollywood por la brutal agresión homofóbica y racista que recibio Jussie Smollett” (30 de enero), “Los detalles del ataque a Jussie Smollet y la carta que le enviaron para amenazarlo de muerte” (31 de enero), etc.-, los demócratas y ala izquierda yanqui (Nancy Pelosi, presidente de la cámara de diputados, la senadora y candidata presidencial Kamala Harris, la presentadora Ellen degeneres, etc.) salieron inmediatamente a apoyarlo, haciendo hincapié que esto era una prueba más de la brecha y el incremento del odio racial que ha generado Donald Trump; ante esto el FBI comenzó a investigar, Smollett inicia un raid mediático relatando su caso y cuestionando a quines no le creen y la noticia se convirtió en “La Noticia” de las últimas semanas en los EEUU.

Los hechos 2: Smollett, molesto con su sueldo y ante los rumores que iba a ser despedido de la serie el 22 de enero se autoenvió al estudio de TV una carta con amenazas, un polvo blanco (aspirinas) y la sigla MAGA. Ante la falta de repercusión contrató a dos conocidos suyos (uno fue su entrenador físico y el otro coactor en Emipre), los hermanos nigeriano-americanos Abimbola y Olabinjo Osundairo, a quienes pago U$D 3.500 a cada uno para que orquestaran la maniobra. Existen filmaciones de los hermanos -ambos fisicoculturistas- comprando máscaras y una soga, y de ellos y el actor caminando la noche del 29 en la misma zona y hora, aunque no de la agresión.

Las filmaciones –de unas 55 cámaras- no muestran las caras, pero el artista declaró que sus atacantes fueron “esas dos figuras” a las que pudo hacer huir –en realidad se suben tranquilamente un taxi al aeropuerto, donde toman un avión a Nigeria- con apenas unas marcas en la cara, hoy se sabe, autoinflingidas . Smollet al principio se niega pero luego entrega su teléfono a la policía tras editar sus conversaciones, de las que surge que hablo con los hermanos una hora antes de la supuesta agresión. Los hermanos son detenidos a su regreso del viaje y liberados sin ninguna acusación, después de aportar información relevante a la causa (de hecho se los considera victimas en la causa).

Al día siguiente los famosos comenzaron a “borrarse” Pelosi eliminó su tweet “el ataque homofóbico y racista a @JS es una afrenta a nuestra humanidad, Harris desconoció públicamente su “esto fue un intento de linchamiento moderno”, etc.).

Veinticuatro horas más tarde, la fiscal general de Chicago, que estuvo ayudando al actor a través de un familiar, se excusó del caso. El miércoles a la noche se liberó la orden de arresto y este jueves, el actor es detenido en su domicilio a las 5 de la mañana. Para mediodía el jefe de la policía de Chicago (también negro) denuncia que Smollett “tomo ventaja del dolor y la furia del racismo, para promover su carrera” y quince minutos más tarde el Presidente Donald Trump arranco con su clásica catarata tweetera, la que seguramente durara un par de días.

Más allá de la eventual prisión, que por la trascendencia del caso sin dudas la fiscalía buscara la pena máxima (tres años), hoy Smollet es un “muerto en vida”. En este caso preferimos quedarnos con las palabras con las que arrancó su charla el Jefe Johnson que bien se pueden aplicar una y mil veces a nuestro medio: “Solo deseo que las familias sujetas a la violencia por armas en esta ciudad –las verdaderas víctimas- consiguieran tanta atención, porque son ellos los que realmente merecen la atención que le estamos dando a este caso”.

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