Uno de los autorretratos de Antonio Berni, creador del arte político en la Argentina.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Bajo el Iluminismo, a fines del XVIII, empieza a emanciparse, a extinguir su dependencia frente a la Iglesia y la Monarquía, a perder su aura, en términos de Informate más
Pero su adversario ya no es el eclesiástico ni el aristócrata: es el burgués, que viene a tomar el mando de las sociedades en medio del desarrollo industrial y científicotecnológico. El artista termina por creer que el mejor modo de abatir a la burguesía es encerrarse en su atelier. Son los impresionistas, hace ciento veinte años, quienes simbolizan esta discordancia: su arte está en las afueras del estudio y su pensamiento cívico en los adentros de un conservatismo vetusto.
Con las excepciones de rigor, las vanguardias históricas recorrieron el mismo camino: lo nuevo en pintura y escultura, lo viejo en cuestiones políticas y sociales. Los surrealistas, empeñados en su propia revolución estética, deciden ponerse «al servicio de la revolución» política y social. Pero su acercamiento al Partido Comunista y a la URSS termina con la división del movimiento: los políticos acabarán en propagandistas, más que de un sistema de ideas, de un sistema político.
Pero más allá de los Urales, la revolución que encarnan los pintores, escultores y arquitectos suprematistas y constructivistas es vedada por los supuestos revolucionarios políticos y sociales. En el extremo opuesto, hacen lo mismo las autoridades nazis de Alemania y los dirigentes fascistas de Italia, partido al cual se aproximan,
Arte y vida fueron términos indisolubles, sobre todo a partir de la década del 60, aunque no se trataba de una posición teórica, como en otros tiemenpos sino de un ejercicio práctico. Puede afirmarse que el arte se socializa definitivamente en el último medio siglo. Ya no se trata de reconciliar el arte y la vida, ni de identificarlos; se trata de que el arte sea un producto de la vida, una afirmación preconizada en la Argentina por
Dejá tu comentario