A diferencia del penoso En un artículo aparecido ayer se hacía referencia a las características inusuales de esta obra en el conjunto de la producción shakespeariana:
Sus personajes se mueven de manera irracional, y los indicios de una lógica motivada por el interés político o la simple codicia a veces quedan pulverizados por los impulsos primarios.
La obra relata las intrigas que rodean la coronación de un nuevo emperador, el papel que juega un veterano militar victorioso (el propio Tito) en la elección, y la relación con los vencidos godos, en especial la reina Tamora. Ella y el intrigante Aarón el moro, que prepara la celada que terminará de hundir a Tito, son los únicos dos personajes que parecen actuar con la conciencia más clara, alimentados por el afán de venganza. Sin embargo, una visión basada únicamente en este móvil limitaría los propósitos de una obra concebida, en su tiempo, con el único fin de espantar y deleitar con el morbo. Eso sí, con versos sublimes.
Dejá tu comentario