Avatares de la TV

Espectáculos

  • Los movimientos de programación en «Telefé» para competir contra Boca en la Copa Libertadores generaron algo raro en la TV actual: un martes con dos muy buenos programas seguidos. Ajenos a la vulgaridad de «Showmatch» o «Gran hermano» y el facilismo de casi todos los programas que se dedican a repetir lo que allí ocurre, «CQC» se destacó con la sección «Proteste ya» y una investigación periodística sobre un albergue para jóvenes universitarios que carece de habilitación y enriquece a sus dueños, que atienden desde la tapicería contigua. El edificio ubicado en Once, que no cumple con ninguna norma de seguridad y cobra 300 pesos por semana para hacinar a seis inquilinos por habitación, fue visitado por el notero Gonzalo Rodríguez de «CQC». Se exhibió la precariedad de su higiene pero sobre todo el peligro ante el material inflamable que su dueño describía como «con tratamiento ignífugo» con descarado énfasis. También intentaba justificar los pisos de madera, el policarbonato en las ventanas y los matafuegos vencidos. El informe terminó con el llamado de la producción a los inspectores del Gobierno de la Ciudad, quienes llegaron con varias horas de demora. Al menos llegaron pero fue el programa el que hizo la denuncia a la Justicia.

  • Al término de «CQC» se vio un muy buen capítulo de «La liga», donde abordaron en tan sólo 45 minutos el caso Dalmasso, con fuerte contraste en relación a la liviandad con que se lo trata en informes de noticieros. Basta repasar la cobertura de anteayer con la llegada de Facundo Macarrón a los tribunales y el pelotón de movileros elaborando cuestionarios impensables. Pero el equipo de «La liga» viajó a Río Cuarto y logró entrevistar al hermano de Nora, Juan Dalmasso, quien por primera vez rompía el silencio. Lo más fuerte fue su aseveración de que «el asesino puede ser cualquiera de la familia, inclusive yo».

  • También hablaron con una amiga de Nora, quien mostraba fotos de su álbum familiar y lloraba al no creer que su amiga estuviera muerta. Dialogaron con el «perejil» Gastón Zárate quien insistía en la teoría del chivo expiatorio e interceptaron a Marcelo Macarrón, quien sólo atinó a decir «No soy Marcelo Macarrón». Penoso.

  • Criticable sin embargo la cámara oculta de «La liga» a Facundo Macarrón, a quien se acercó María Julia Oliván sin decirle que lo estaban grabando y comenzó a hacerle preguntas cuando vio la tranquilidad y predisposición del joven. Macarrón dijo lo que al día siguiente le llevó 7 horas en el tribunal, que lo atacan los medios. A Oliván le aconsejó: «Hablemos cuando termine todo y ustedes, los medios, dejen de publicar cualquier cosa porque se van a comer jucios». Finalmente expresó que estaba tranquilo y que «al menos puedo venir a la Facultad para despejarme un poco». El programa también consultó a un criminólogo, a una socióloga y Ronnie Arias recorrió el barrio privado de Villa Golf. Ingresó a una casa a dos cuadras de la de Dalmasso y dialogó con el vecino, quien se refirió al fuerte dispositivo de seguridad, lo que fue apoyado por las imágenes del barrio privado.

  • Marcelo Tinelli se lleva bien con todos: festejó el lunes el triunfo de San Lorenzo con la presencia de Ramón Díaz y todo el plantel, casi con la misma algarabía que celebró ayer a la noche en «Showmatch» junto a Mauricio Macri el triunfo de Boca. También ayer, pero a la mañana, Tinelli estuvo reunido en Casa de Gobierno con el otro candidato, Daniel Filmus, junto a Néstor Kirchner, mientras hace dos meses viene dando pantalla a los opositores Raúl Castells y Nina Peloso. Con la misma sonrisa saludó a todos, opositores y oficialistas, quienes le devolvieron la simpatía, excepto el matrimonio Castells desde el martes. Tras la eliminación de la piquetera de «Bailando por un sueño», siguen denunciando fraude en la votación y campaña a favor de la exclusión social promovida por el oficialismo.

  • En «RSM» parodiaron el desplante de la Peloso con un informe donde imaginaban el origen de la supuesta conspiración oficialista contra la piquetera. Comenzaba con una cartel de los jóvenes K, quienes, según la sátira, promovían la campaña desde un locutorio para votar en contra de Peloso. Luego imaginaban cómo habían inyectado veneno a las tortas fritas a lo Yiya Murano. Pero el colmo se vio en «Los profesionales», donde Iliana Calabró (quien quedó en el show el día que eliminaron a la piquetera) dedicaba una canción a los piqueteros, compuesta por ella misma.

  • En «Gran hermano famosos» quedaron cortos los fuertes enfrentamientos verbales, amenazas e insultos de Luis Vadalá y Nino Dolce pues ayer hubo un episodio con una tijera donde terminó herida la ex Bandana Lissa, luego de forcejear con Cinthia Fernández, a quien llaman « polvorita». La producción ya se apuró a anunciar el castigo: la voz de «Gran hermano» decidirá si alguna de las dos será expulsada cuando se evalúe si se trató de un hecho intencional o de un accidente. Los defensores del ex presidiario Diego, quien volvió a la casa, ya se jactaban en foros que el supuesto violento se porta bien mientras las mujeres incurren en violencia. Violento para el cerebro es seguir este programa.

  • Ante la caída en rating del «Gran hermano famosos» por el poco interés que despierta, ya se apuran a reflotar a los anónimos del «Gran hermano» pasado que había logrado ganarle a Marcelo Tinelli. Será en un bloque en «AM» que se llamará «Hermanitos, hoy empieza la revancha», donde tendrán que hacer algo tan original como bailar (por un sueño de 15 mil pesos en premios). La primera coreografía será «All that jazz». Apuestan en «Telefé» que estos ex-encerrados interesarán, del mismo modo en que creyeron que iba a tener rating «Gran hermano famosos», cuando el precursor en su género, «Reality Reality» de «Canal 9», donde se encerraron Emilia Mazer y Juan José Camero, entre otros, había pasado sin pena ni gloria. La pantalla «caliente» no garantiza todo. Por fortuna.
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