Una bocanada de aire fresco para las densas noches televisivas: «Aconcagua 2008» en «Telefé», con el resumen en tres episodios de la expedición realizada por Julián Weich y equipo, quienes se embarcaron en la misión de coronar la cumbre más alta de América durante 15 días. Aunque el rating alcanzó tímidos 8.5 contra los excesivos 18.1 del monótono «Policías en acción», agradó la realización con buenos paisajes y relatos de cada uno de los anónimos que se animaron al montañismo.
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El desmejorado Weich, en la primera caminata de sólo cuatro horas desde la base hasta el primer campamento, ya padecía los síntomas del mal de altura. Se mostraba su duda en cuanto a poder continuar y el control del oxígeno en sangre en la enfermería. Generó rechazo el participante Enrique Huergo, un maratonista especializado en aventura que sólo buscaba correr para llegar más rápido, creído quizá en que el ascenso a la cima lo podía hacer cualquiera que hubiera asistido al gimnasio durante toda su vida, como él. Los más sensatos, Leticia Suárez, ama de casa de 60 años, que tras superar el cáncer intentaba el camino por tercera vez; la ciclista Daniela Donadío, siete veces campeona nacional de esa disciplina y no por eso temeraria ante los riesgos de la montaña, y el joven de 23 años Santiago Godoy. El más simpático fue el artista plástico y docente Otto Passenheim, lejos quien mejor comprendió el espíritu de las alturas y al que nunca le faltó humor para encarar la travesía.
Aunque Susana Giménez apunte al perfil « Bailando por un sueño» con invitadas como Nazarena Vélez y Wanda Nara, su rating cayó 4 puntos y anteayer logró 23.6, nada despreciable para «Telefé» y segundo más visto del día ante la ausencia de Marcelo Tinelli. Pero su contenido insiste en lo efectista, con reiteración de conversaciones vacías y lenguaje pobre gracias a las invitadas que convocan: las mismas que pasaron por «Bailando por un sueño» y los programas de chismes.
Anteayer reapareció Nazarena Vélez, en el karaoke de Giménez, y más tarde en el living habló de su nuevo momento de equilibrio «porque el ambiente me estaba intoxicando y tenía que tomar un respiro». Susana la comprendió bien pues pasa por un nuevo momento « espiritual» gracias al Dalai Lama (se hizo vegetariana con una dieta predominante en cereales y verduras).
Vélez también aportó que se había casado con el ex de Moria Casán, Luciano Garbellano, y juntas recordaron risueñas los regalos de Huberto Roviralta, ex de ambas. Vélez publicitó la nueva productora que montó con Garbellano llamada Luna (por Luciano y Nazarena) con la que producirán una sit com y la revista para el verano.
El martes Wanda López discurrió en el living de Susana sobre cuestiones vitales como que su casamiento, que costó 200 mil dólares, lo habían pagado a medias con su marido («Aunque él pagó más porque gana más»). También explicó que la wedding planner «Debe estar construyéndose una casa en un country con todo lo que nos cobró.. nos iba convenciendo, originalmente queríamos algo sencillo». Todo culminó con la conocida boda en el Alvear.
Bien «Documentos América» en algunas investigaciones, lástima que reiteren temas de un programa a otro. La semana pasada abordaron la corrupción de inspectores del Gobierno de la Ciudad, quienes cobran coimas para tapar los puestos truchos de la feria de Chacarita. La denuncia la hacía un inspector que, por haber intentado trabajar correctamente, había terminado echado de ése área del gobierno porteño sin adjudicación de nuevas tareas. Y esta semana volvieron con «el contrabando de la feria del Parque Rivadavia». Lo peor es el tono de Facundo Pastor, quien no disimula lo poco que se involucra con los temas y parece estar tentado todo el tiempo forzándose a la seriedad. Lo más molesto es el relato anticipatoriosobre «lo que vendrá más adelante» con lo que arruinan todas las sorpresas de lo mejor del informe y abusan de la repetición que genera sensación de que lo que se ve, ya se vio antes.
En «La liga» se « inspiraron» libremente en el programa «Argentinos por su nombre» pues salieron a preguntarse por las actitudes de los argentinos. Con la participación del marido de Pampita, el chileno Benjamín Vicuña, el capítulo «Costumbres argentinas» presentó ejemplos de la típica viveza criolla y cuestionó a los tantos que creen (¡ todavía!) que Dios es argentino (deben ser cada vez menos). Pasaron revista por chantas, soberbios, ventajeros, violentos, machistas, tramposos, coimeros, discriminadores e intolerantes. ¿Serán necesarios tantos programas de TV para demostrar lo que se puede observar a diario en la calle o en las noticias?
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