12 de noviembre 2003 - 00:00
"El amor patológico es un descenso al infierno"
Juan Manuel de Prada
Periodista: ¿Qué se les dio últimamente a los escritores de España por contar historias de amor?
Juan Manuel de Prada: La mía no es de amor, en todo caso trata de formas patológicas del amor. Es una novela sobre la culpa y la locura. La locura de las dos mujeres, una amorosa; la otra, religiosa. Locuras causadas por hombres responsables, inconscientemente, de lo que les sucede. Eso lleva a esos hombres a tratar de redimirlas, para redimirse ellos, en una especie de epopeya del arrepentimiento.
P.: ¿Por qué el protagonista siente tanta culpa por un desliz con una mujer que lo acosó?
J.M. de P.: Ese desliz, que intenta sepultar para siempre, lo convierte en una persona perturbada. Fue un filtreo, más de intención que de obra, pero la intención a veces también delinque. Si bien los motivos de una mujer acosadora son otros, él llega a responsabilizarse de la locura de ella.
P.: ¿Es una historia autobiográfica? Se dice que, luego de que ganara los 300 mil euros del Premio Planeta por sus novela «La Tempestad», una mujer no paró de acosarlo.
J.M. de P.: Los escritores tenemos una especie de imán para atraer personas perturbadas que se sienten identificadas con nuestros personajes y creen que escribimos sobre ellas. Mi novela no es autobiográfica, pero padecí el acoso de una fan de mi obra, a la que no conocía para nada. Empezó a escribirme cartas, luego, contrató un detective para localizarme. Gastó todos sus ahorros en su búsqueda obse-siva. Cuando me localizó era una mendiga, sucia, hambrienta, que dormía en los parques. Estaba en una situación deplorable, tuve que hacerme cargo de ella hasta que su familia vino a buscarla a Madrid.Ahí comencé a pensar que hubiera sentido si esa mujer, en vez de ser una desconocida, hubiera sido una con la que hubiera tenido algún tipo de relación. Fue el punto de partida de mi novela.
P.: ¿Por qué mezcla la historia de una pin-up, que remite a Bettie Page, que aparece en la tapa de su novela?
J.M. de P.: No se si la gente sabe quien es Bettie Page...
P.: Aquí, si, porque la actriz Natalia Oreiro le copió el look y eso hizo que los medios contaran quien fue Bettie Page.
J.M. de P.: Siempre me interesó el mundo del porno de los años '50, que hoy no es porno, ni siquiera soft, sino una cosa ingenua. En el mito erótico que fue Bettie Page está el descenso a los infiernos. el ansia de redención, el anhelo de una pureza originaria. Siempre me atrajeron las vidas descarriadas, perdidas. Les he dedicado una trilogía de obras. Conté de escritores bohemios en la novela «Las máscaras del héroe», en la fusión de novela y ensayo «Las esquinas del aire» y en el libro de semblanzas «Desgarrados y excéntricos».
P.: ¿Quiso especular sobre la tentación del mal?
J.M. de P.: El mal está en nuestros genes, y su tentación en lucha constante con la del bien. El remordimiento puede con nosotros, y la necesidad de reparar el daño puede llevar a la destrucción, a la ruptura con la vida plácida y burguesa. Esas ideas me dieron un relato gótico, morboso, febril y un poco moralizante.
J.M. de P.: La mayor parte de los escritores despotrican contra ellos; a nadie le gusta presentarse a un premio y perderlo. Yo estoy a favor, soy un concursante compulsivo. Un premio ayuda a que el libro se destaque en una época en que las novedades se suceden a ritmo vertiginoso y es difícil destacarse.
P.: En «La vida invisible» homenajea diversas películas...
J.M. de P.: Hay homenajes implícitos y explícitos a «La noche del cazador», «Terciopelo azul», «Taxi driver», «Nosferatu», el cine de clase B. Pero el mayor es al clima atormentado, donde la culpa está muy presente, de Martin Scorsese.
P.: ¿Cómo le fue escribiendo guiones?
J.M. de P.: Mal. La versión de «Los últimos de Filipinas», que hice para José Luis Garci, está parada por su presupuesto. Me han destrozado el guión de mi novela «La tempestad», que dirigirá Paul Tickell. No creo que repita mi experiencia de guionista, ahora me dedicaré al teatro.


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